En este sentido, destacan la vulnerabilidad de los niños, niñas y adolescentes del pueblo Wayuu y Wiwa que viven en zonas rurales dispersas, no están recibiendo la ración diaria del complemento alimenticio.
La población expresó la necesidad de establecer un diálogo directo entre las comunidades indígenas, el operador contratado y el gobierno departamental.
Cincuenta traductores wayuu, participaron de un curso especializado donde recibieron las herramientas necesarias para la apropiación y transmisión idónea de la información relacionada con el derecho fundamental a la consulta previa.