Por: Betty Martínez Fajardo
Durante ocho días la directora de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por desaparecidas, Luz Janeth Forero Martínez, recorrió la Alta Guajira, para avanzar en la búsqueda de 598 víctimas del conflicto armado desaparecidas en ese territorio.
La funcionaria acompañada de su grupo de trabajo, entre ellas la exdefensora del Pueblo de La Guajira, Soraya Escobar, vinculada a la entidad en la territorial de La Guajira, dialogó con las comunidades y las autoridades de los diferentes corregimientos.
En el encuentro explicó que se conversó directamente con el contacto de todas esas personas que, en el territorio, van a permitir avanzar en la búsqueda de los más de 598 personas que se tienen hoy registradas en el universo de la Alta y Media Guajira.
“Seguramente son más, pero este es el registro al que hemos llegado, entonces nuestra tarea fuera de posicionar el mandato es dialogar con las comunidades, y establecer esos contactos para aumentar el registro de los desaparecidos del conflicto armado que probablemente todavía no han sido puestos en conocimiento del Estado por sus familias”, dijo.
Agregó, que otro de los objetivos del recorrido fue posicionar el mandato de la búsqueda humanitaria y extrajudicial en los entornos donde no habían llegado, porque pese a tener consolidado desde enero de este año un equipo en el territorio de La Guajira aún no se había alcanzado a llegar esos sitios para hacer pedagogía sobre lo que hace la Unidad, porque es importante la búsqueda de los desaparecidos en el contexto del conflicto armado.
Así como también la necesidad de que las familias y las comunidades reconozcan de cómo pueden activar su mecanismo de búsqueda, en caso de que hayan sufrido el flagelo de la desaparición de personas en ese contexto.
En ese mismo sentido, la directora de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por desaparecida, Luz Janeth Forero Martínez, precisó que era muy importante tomar algunas solicitudes de búsqueda y unas muestras biológicas, incluso identificar algunos sitios de interés forense a los que se tendría que regresar para hacer labores de recuperación de cuerpos que pudieron haber sido inhumados ahí.
Para la directora fue determinante ese proceso de diálogo con las comunidades, pero sobre todo con las autoridades administrativas como los Inspectores y las étnicos territoriales para que conocieran de lo importante y lo reparador que es la búsqueda, que para algunos resulta muy difícil acceder a ese mecanismo.

Solicitudes de Búsqueda
En el desarrollo de la visita, la directora y el equipo de trabajo conocieron de dos solicitudes de búsqueda en el territorio, en donde también se tomaron dos muestras biológicas.
El trayecto fue bastante intenso, se partió de Riohacha y se llegó a Uribia, luego se pasó al Cabo de La Vela, Punta Gallinas, Puerto Estrella, Nazareth, Siapana, Puerto López, Castilletes, Flor de La Guajira, Flor de Paraiso, Windpeshi, Manaure.
La funcionaria, expresó que solo el vehículo de la Unidad con los emblemas recorriendo esos territorios ya ejerce un contacto importante visual para las familias, y se empieza a reconocer el trabajo en el territorio para facilitar los próximos arribos a esos lugares.

La frontera
Otro tema importante de la visita lo fue también la frontera colombo venezolana que ofrece un reto muy grande para la búsqueda.
En ese sentido, la directora de la Unidad Luz Janeth Forero Martínez, dijo que llevan un par de años dialogando con las autoridades del vecino país, haciendo pedagogía con ellos sobre el mandato y buscando los mecanismos diplomáticos y del Derecho Internacional que les permitan llegar a otros lugares como al otro lado de la frontera para recuperar cuerpos de personas desaparecidas que la investigación ha señalado que están en parte de ese territorio.
“Entonces por eso también significaba un reto importante entender esa frontera extensa, porosa, poco habitada para mirar los protocolos que tenemos que implementar para recuperar los cuerpos que tenemos al otro lado”, precisó.

Cementerio Colombo Arabe
Es importante destacar que gran parte de la búsqueda humanitaria extrajudicial se tiene que concentrar también en los cementerios, especialmente aquellos que a lo largo de los años han sido el lugar de disposición de personas no identificadas o de personas identificadas que nunca fueron encontradas por sus familias.
La Unidad de Búsqueda desde sus inicios está trabajando en el cementerio Gente como Uno en Riohacha, y en el Colombo Arabe de Maicao, para identificar esos cuerpos no identificados que las personas comúnmente conocen como NN, y recuperarlos para someterlos a los procesos médicos, odontológicos, forenses, incluso de genética para asignarles una identidad y saber quiénes son.
En el cementerio de Maicao, en el cual se llegará a una segunda fase en el mes de septiembre de este año, se espera que de los 56 sitios de interés forense allí identificados puedan intervenir 37.
Para llegar a esta segunda fase, la Unidad de Búsqueda cumplió con todo un proceso de recolección de información producto de una exhaustiva investigación, y análisis que dan la certeza de porque se tienen que ir a recuperar esos cuerpos.
“Es un trabajo que muchas veces dura hasta un año antes de que se el proceso de intervención de los lugares de inhumación de personas, en el cementerio Gente como Uno ya hicimos una recuperación de 29 cuerpos, y de eso tenemos uno identificado que próximamente entregaremos a su familia en la zona bananera”, explicó la directora de la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por desaparecida, Luz Janeth Forero Martínez.