Según una base de datos construida con información de la JEP, entre 2005 y 2008, militares asesinaron al menos a 93 personas para presentarlas como guerrilleros o paramilitares en el entorno petrolero del piedemonte, en veredas de 14 municipios de Casanare y Boyacá. 69 de estos crímenes fueron cometidos en las cercanías de los campos que explotó hasta 2010 la multinacional British Petroleum