Hay líderes, como el guayacán, el cañaguate o el corazón fino, hechos de madera casi indestructible. Son personajes templados en el fuego de la dificultad. El guayacán es el resiliente, el que sabe hacer elecciones difíciles en tiempos críticos y cuyos éxitos, aunque raros, son tan sorprendentes como una floración en el desierto.