El jefe de Estado entregó el nuevo Hospital de Nazareth, en la Alta Guajira, una obra que requirió una inversión de 45.000 millones de pesos y que, junto con el hospital de Manaure, suma cerca de 90.000 millones de pesos destinados a fortalecer la atención en salud de más de 100.000 habitantes del departamento.
Durante su intervención, el mandatario aseguró que la infraestructura representa uno de los principales resultados del nuevo modelo de salud impulsado por el Gobierno nacional en los territorios más apartados del país.
El hospital, que se encuentra prácticamente terminado, reemplazará la atención que durante los últimos años se prestó a través de un hospital temporal instalado en carpas mientras avanzaba la construcción de la obra
El mandatario afirmó que los resultados obtenidos en La Guajira demuestran la eficacia de un sistema de salud preventivo, con presencia permanente de equipos médicos en las comunidades y atención financiada directamente por el Estado.

“Los datos de La Guajira muestran la eficacia de esto que estamos haciendo como modelo de salud pública. Es un sistema pagado por el Estado y disfrutado por la población que no lo tenía», señaló.
El presidente destacó especialmente la reducción de la mortalidad materna e infantil en el departamento. Según explicó, los casos de mortalidad materna disminuyeron 32 % y la razón de mortalidad materna cayó 14 % hasta finales de 2025. Además, con corte a la semana 21 de 2026, la reducción de los casos alcanza el 57 % frente a los registros de 2022.
En materia de mortalidad infantil, el mandatario indicó que el número de niños y niñas fallecidos pasó de 487 casos en 2022 a 276 al cierre de 2025, lo que representa una reducción del 43,3 %. La tasa general de mortalidad infantil también disminuyó 28,2 %. Con corte a mayo de 2026, la reducción de las defunciones infantiles alcanza el 56,8 % y la tasa de mortalidad registra una caída de 41,9 %.
Uno de los avances más significativos corresponde a la lucha contra la desnutrición infantil, problemática que durante décadas marcó la realidad de La Guajira. De acuerdo con las cifras presentadas por el presidente, las muertes asociadas a desnutrición pasaron de 96 casos en 2022 a 33 en 2025, una reducción del 65,6 %. Para la semana 21 de este año, la disminución de las defunciones alcanza el 68,7 % y la tasa de mortalidad asociada cayó 68,8 %.
Al cierre de su intervención, el presidente sostuvo que los resultados obtenidos en la Alta Guajira demuestran que es posible transformar las condiciones de vida de las poblaciones históricamente excluidas mediante la inversión pública y la presencia permanente del Estado.
“La salud ha mejorado en La Guajira, los niños ya no mueren como antes, las mujeres también mueren mucho menos. Hemos logrado cumplir un objetivo de mi Gobierno. Este ha sido un Gobierno entregado todo el tiempo a la vida y no a la muerte», concluyó.