Ultimas Noticias
Search

La Guajira sigue con sed y con hambre

Por: Veeduría Ciudadana para la implementación de la Sentencia T-302 del 2017.

Al oído de los nuevos gobernantes en La Guajira.

Con el despertar del 2024, se inició un nuevo periodo institucional de gobierno, con aspiraciones y ganas de hacer para transcender administrativa, social y políticamente. La principal misión de esta generación de gobernantes es erradicar de la agenda social las problemáticas de la sed y del hambre para superar la muerte generalizada de niños wayuu menores de 5 año.  En la Audiencia Publica citada por la Comisión Séptima de Senado de la República y liderada por la senadora wayuu Martha Peralta Epieyu, en múltiples ocasiones se escuchó de viva voz de los asistentes una frase lapidaria, muy a pesar de las acciones que emprenden las instituciones del Estado: “los guajiros tenemos sed y hambre”.

Según estudios de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, la mitad de los habitantes de La Guajira (50,2%) no cuenta con acceso a una fuente de agua mejorada y el panorama es más grave en el sector rural, donde el porcentaje de esta carencia se ubica en el 86,8%. “Con tanta plata anunciada y despilfarradas para abastecer de agua a los wayuu y a todos los guajiros, aquí seguimos con sed y con hambre y nuestros niños con falencias y problemas en el sistema educativo”. Así lo manifestó en Mongui (Distrito de Riohacha) Enolvys Brito Amaya, directora de la Institución Educativa Evaristo Acosta, en donde se desarrolló la audiencia pública el 30 de noviembre de 2023.

Sobre las acciones emprendidas, Durante la vigencia del decreto de emergencia económica, social y ecológica del departamento de La Guajira, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el Ejército Nacional de Colombia pusieron en marcha diversas iniciativas, una de ella fue la ruta para el suministro de agua potable para el departamento. A través de camiones cisternas con capacidades de 100,000 litros de agua apta para el consumo humano fue transportada hasta las comunidades localizadas en la parte rural de los municipios de Manaure, Uribia, Maicao y el Distrito de Riohacha. Igualmente, la UNGRD invirtió $ 45 mil millones en tres plantas desalinizadoras, cada una avaluada en $15 mil millones, que servirán para el norte de La Guajira y permitirán convertir el agua del mar en agua para consumo humano.

Se informó que el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio destinó $ 74 mil millones para la rehabilitación de pozos, molinos y jagüeyes en la Media y Alta Guajira, con el objetivo de proporcionar acceso al agua a las comunidades indígenas wayuu. En una primera fase, los recursos han sido ejecutados por tres operadores por valor de $32 mil millones.

En el territorio con una asignación de $ 30 mil millones y en un convenio de cooperación con WaterAid, el ministerio aportará $ 6.130 millones y el organismo ofrecerá $ 6.500 millones. Estos fondos se destinarán a la rehabilitación de 565 unidades de infraestructura comunitaria de agua, incluyendo molinos, jagüeyes, pozos y pilas públicas. Además, se contempla la rehabilitación, a mediano plazo, de otras 1.175 infraestructuras, las cuales deberán estar listas en un año.  El convenio con WaterAid se firmó en la comunidad de Shoponoroi, en el municipio de Manaure, para la rehabilitación de 51 infraestructuras, como pozos, jagüeyes y molinos de viento: 12 en Maicao, 32 en Manaure, 4 en Riohacha y 3 en Uribia, impactando a 47 comunidades, con aproximadamente 2.030 familias.

Actualmente se están llevando a cabo acciones de emergencia para llevaragua potable a todas las comunidades vulnerables de La Guajira a través de carro tanques, abastos y otros medios necesarios, a través de la UNGRD y coordinada por el ministerio de Vivienda, la gran dificultad  está centrada en la  medición de los impactos en la cobertura. Por otro lado, Epsegua se encuentra desarrollando 17 intervenciones con pilas públicas   de agua potable en áreas de asentamientos wayuu de Riohacha, Manaure, Uribia y Maicao por valor de $ 123,3 miles de millones y beneficiar a 16.700 familias, equivalentes a 116. 900 personas, con lo cual aspiran a llegar a una cobertura rural del 16%.

Sobre ello, el ministerio publico resaltó la necesidad de garantizar una adecuada articulación y coordinación entre las autoridades que conforman el Sistema Nacional Ambiental (SINA). La poca disponibilidad y baja calidad del agua es un problema histórico que afecta al 95% de la población wayuu. Además de los factores climáticos y ecosistémicos, el Fenómeno del Niño ha interrumpido el ciclo de lluvias, presentándose la sobreexplotación del recurso hídrico.

En este espacio, algunos de los participantes hicieron evidente las consecuencias de la sed y hambre. Hubo señalamiento de corrupción, politiquería y despilfarro por lo que la comunidad espera se tomen medidas para que las inversiones sean eficientemente y los resultados se puedan apreciar.

Frente a las reiteradas denuncias de malversación de recursos, la vicepresidenta Francia Márquez Mina, informó que “existe la necesidad de revisar esos números y específicamente en materia de inversión en agua y otras acciones estructurales para devolverle la dignidad a la región, como un compromiso del alto gobierno. También anunció que La Guajira fue priorizada en el programa oficial “Agua es Vida” del Ministerio de Igualdad y Equidad, cartera que lidera la vicepresidenta de los colombianos y que tiene entre su misión trabajar en favor de las regiones y los territorios más excluidos del país y entre ellos, por supuesto, el territorio de los wayuu.

La vicepresidenta abordó la problemática de acceso al agua potable y saneamiento básico, proponiendo una comisión que permita la reorganización municipal y territorial, lo que dejó expreso que los temas del agua y el hambre dependen de las capacidades de los gobernantes territoriales para enfrentar los retos que la agenda social demanda. Señaló también que para el 2024 el Programa Agua es Vida, destine gran parte de su presupuesto con rubros definitivos para abordar esta problemática en territorios rurales como la Alta Guajira.

Por último, Márquez Mina reconoció la situación precaria de esta región del país y reiteró el empeño del Gobierno Petro por buscarle salida a la crisis humanitaria, muy a pesar de la declaratorio de inexequibilidad de los decretos relacionados con la emergencia social, económica y ecológica determinada por el presidente de la república.  

También quedó claro en esta audiencia, que si bien el Estado objetiva sus intervenciones a través de relaciones contractuales, gobernar no es no es solo contratar y girar anticipos, sino actuar oportunamente en consistencia con las demandas existente en la agenda social, especialmente, en la problemática del suministro de agua de consumo humano en las zonas rurales, lo que permitirá iniciar el proceso de superación progresiva del estado de cosas inconstitucional en La Guajira e ingresar a una fase de resultados concretos, en donde los gobernantes al final del periodo puedan salir orgullosos de lo realizado.

Comparte

Ultimas Noticias

Gobierno departamental de La Guajira garantiza retorno de familias Wiwa desplazadas a su territorio

Noticias Relacionadas