El fiscal especializado Antinarcóticos, Rafael Rojas Orcasitas, fue denunciado penalmente ante el despacho de la Fiscal General, Luz Adriana Camargo, por el secretario de Asuntos Indígenas de Riohacha, Helión Arends, por hacer llegar al parecer desde su despacho información reservada a medios de comunicación , lo que le ha generado amenazas contra su vida.
El secretario elevó también una queja disciplinaria al despacho del Procurador General, Gregorio Eljach.
En diálogo con este medio de información relató que la información tiene que ver con señalamientos como integrante de una organización dedicada al narcotráfico, acusación que es falsa porque no existe ningún proceso en el que se le haya vinculado, imputado o condenado.
Precisa que de esa manera le desconocen su presunción de inocencia, derecho al debido proceso, a su buen nonmbre, honra e intimidad.
El Fiscal Especializado, Rafael Francisco Rojas Orcasitas, se encuentra vinculado a un proceso que se sigue por la reclamación del predio San Ramón que tiene que ver con disputas familiares y procesos judiciales por su ocupación.
La propiedad actualmente está en cabeza de Armenta y Cía Inversión Inmobiliaria S.A.S. con el 52,9954%; la universidad de La Guajira con el 30,3046% y Rafael Rojas Orcasitas con el 16,666% que le transfiere compra a su padre por diez millones de pesos en mayo de 2023.

El secretario indicó que conoció a Rojas Orcasitas en enero de 2023, a quien le brindó una consulta jurídcia sobre el predio San Ramón, del cual decia ser su propietario pero que no había podido ocupar porque estaba invadido por familias indígenas wayuu. Su interés era adelantar una diligencia de desalojo.
Explicó que después no volvio a tener contacto con él como tampoco asumió ningún encargo ni participó en el desalojo o en cualquiera otra gestión relacionada con ese predio. Fue una conversación para aclarar unas dudas jurídicas y nada más.
En el documento radicado en el despacho de la Fiscal General, indica que el fiscal Rojas Orcasitas sabe mejor que nadie cómo fue el único encuentro que tuvieron porque fue él quien lo buscó para consultarle un asunto suyo que nada tenía de ilícito.
«Que desde su propio despacho se haya permitido la difusión de este señalamiento hace más grave la situación y me lleva a dudar de su imparcialidad frente a cualquier actuación en la que yo aparezca ,más aún cuando es de su conocimiento u experiencia comprender que sí de alguna manera llegó a tener algún tipo de desavenencia con los indígenas wayuu que se encontraban al interior de ese predio que en su momento se desarrolló ese desalojo, nada he tenido que ver con ninguna situación en particular que haya surtido en el transcurso de la diligencia del despacho comisorio «, dijo.
Puntualizó, que si bien es cierto habían unos indígenas involucrados ninguno de ellos tienen vínculo de familiaridad con su persona ,ni con su clan familiar en la etnia wayuu .
«Y es como sí mi vinculación al precitado porceso obedeciera a una retaliación por mi ascendencia étnica como si de enviar un mensaje fuera judicializar a un wayuu para imponer un sello de autoridad en el territorio», exopresó.
En ese mismo sentido, sobre las amenazas recibidas expresó “habíamos guardado silencio por el respeto que se le tiene a las entidades esperando que de ellas se generara algún tipo de pronunciamiento en cualquiera de los sentido pero a la fecha de hoy no ha sido citado a ninguna audiencia, ni vinculado a ningún proceso de manera formal”.