Por: Betty Martínez Fajardo
Víctor fue prácticamente criado de su abuela, la señora Micaela una reconocida matrona riohachera, de carácter fuerte con un dejo de amabilidad.
Es un profesional de 43 años, bastante simpático, muy familiar y amiguero, que encontró en las letras la forma de contar lo que sucede a su alrededor.
Su infancia fue feliz, y como no serlo de la mano de su abuela y su mamá Nazly Vidal, dos mujeres que lo disciplinaron y le enseñaron a darle valor a todo lo que lo rodeaba.

Ellas le forjaron su carácter. Sus conversaciones con su abuela fueron momentos de felicidad, de travesuras y de risas, pero no siempre fue así porque también vivieron momentos de muchas dificultades que lo ayudaron a tener los pies bien puestos sobre la tierra.
Esos momentos son la memoria viva de lo que considera su cimiento, porque allí se concentró la berraquera de su abuela y su madre para formarlo y entregarle a la sociedad a un buen hombre.
“Hoy, cuando pongo en letras parte de esa memoria, estoy viviendo todo lo que está pasando conmigo no es más que un tributo de donde vengo, de donde son mis raíces, y sin dudas tengo que decir que tuve una niñez linda y que todo lo que viví fue necesario vivirlo”, contó de manera tranquila y feliz.
Ires y venires
Victor hace parte de esa camada de profesionales con vocación de servicio. La vida le ha permitido desde su rol cumplirlo en la tierra de sus mayores.
Desde adolescente se inició en la escritura, donde encontró un espacio de intimidad para poner en sus palabras situaciones que lo rodeaban.
En un tiempo por aquello de escuchar que ya nadie lee dejó a un lado la escritura. Sin embargo, un momento de aquello que nadie espera como el fallecimiento de su abuela lo animó nuevamente a escribir.
“En ese momento quedó el vacio y yo lloraba a mi abuela todos los días, y un día hablando con un amigo me dijo que en medio del duelo intentará encontrar una actividad que me ayudara y justo esa semana soñe con mi abuela y me dijo hijo no me llores más”, relató.
Y así empezó a mostrar un poco mas de su escritura. Abrió un blog y compartía más en las redes sociales, encontrando nuevos caminos porque mucha gente tenia acceso a sus relatos, a sus cuentos. https://www.tuuputchika.com/las-letras-de-un-guajiro/

Ganador
Los platicos de la cocina de la abuela Micaela, siguen en los recuerdos de Víctor, no olvida la ubicación de los muebles, de las camas, de las mecedoras, de los baules, de los polvos y los coloretes de la casa donde disfrutó sus años de infancia.
El nieto de Micaela y el hijo de Nazly, sigue conquistando triunfos en la literatura, resultó ganador del concurso de cuentos, cultura y literatura “Cuéntale tu Cuento a La Nota Latina” 2024, en la categoría internacional con la obra “La Caja de los mil pláticos”, donde habla del valor simbólico de los tesoros heredados de los abuelos, la historia que escoden, los secretos que guardan, el amor que se palpa.
Cabe destacar que los cuentos ganadores y los finalistas que totalizan veinticinco, serán publicados en una antología el próximo 2025.
Para este 17 de octubre en la Casa Colorá, y el 18 en el auditorio Mario Santo Domingo en Barranquilla, presentará su libro “Andando entre relatos”, un mundo de palabras donde la magia de la escritura y la belleza de lo cotidiano se funden en armonía acompañado de su mejor invitado su hijo Samuel Andrés.
Víctor es Master en Dirección y Administración de Empresas. En sus más de 18 años de experiencia profesional ha liderarado algunas iniciativas en comunidades vulnerables que les ha permitido una mejor calidad de vida.
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