Por: Betty Martínez Fajardo
Para el año 2024, se tenía previsto la entrada en funcionamiento de 12 proyectos de energía eólica en La Guajira, pero la realidad fue que tres empresas desistieron de sus proyectos en el departamento.
Los 12 proyectos estarían aportando más de 6.990 megavatios al sistema energético de Colombia.
Se trata de las empresas Celsia, Enel y EDP Rebewables, quienes optaron por retirar sus proyectos argumentando falta de garantías del gobierno nacional que tiene que ver con la aprobación de licencias ambientales, la realización de consulta previa con las comunidades wayuu dueñas del territorio, y los bloqueos en las vías.

Retiro de las empresas
La primera en anunciar su retiro fue la empresa Celsia, en febrero de 2024, luego Enel en agosto, y EDP Rebewables, en el mes de diciembre.
La firma EDP Rebewables con sus proyectos Alpha y Beta, declararon a los medios de comunicación que “estos no cumplen los criterios de inversión y el perfil riesgo de la compañía. Por lo tanto, la empresa ha decidido no proceder con las inversiones restantes necesarias para construir los parques eólicos».
En ese sentido la firma precisó que las pérdidas económicas alcanzarían los 700 millones de euros es decir 3.2 billones de pesos que incluyen el deterioro total de los proyectos.
Así como unos 980.000 millones de pesos que tienen que ver con las garantías y los pasivos estimados que podrían pagarse en el futuro.
Se resalta que Alpha y Beta, tendrían una capacidad combinada de 0,5 GW, para una generación anual estimada en 2,5 TWh.
La empresa obtuvo los permisos ambientales en agosto de 2019, además en la subasta promovida por el gobierno nacional se adjudicaron contratos de compraventa de energía a largo plazo para una producción anual de 1,7 TWh de energía renovable durante un periodo de 15 años a partir de 2022, señaló la compañía.
Además, para cumplir con lo pactado en los convenios la compañía contrató 90 aerogeneradores, y equipamientos adicionales necesarios para la infraestructura de los parques eólicos en La Guajira.
La empresa señaló que la falta de disponibilidad de otros activos de transmisión por parte de terceros, y la aprobación de una nueva legislación con impactos adversos en la parte económica de los proyectos, fueron algunas de las causas para la decisión de la firma.
Asi como el aumento significativo de los costos asociados a la construcción, la devaluación del peso colombiano y el aumento de los costos de financiación.
Los otros proyectos
En el mes de febrero de 2024, directivos de la empresa Celsia, anunciaron la venta de los parques eólicos Camelias y Acacia 2.
La decisión tiene que ver con los trámites de licencias ambientales y consulta previa.
De acuerdo con los compromisos en la subasta de 2018, los proyectos debían entrar en operación en enero de 2022, pero aún están en procesos de licenciamiento ambiental, razón por la cual no ha iniciado su construcción.
Acacia 2 tiene una capacidad instalada de 80 megavatios y estaría ubicado en el municipio de Maicao, mientras que Camelias es de 250 megavatios y se construiría en el municipio de Uribia.

En tanto, la empresa Enel también suspendió su proyecto Windpeshi, ante la imposibilidad de garantizar el cronograma de actividades debido a las constantes vías de hecho y las altas expectativas que superan el marco de actuación de la firma, así lo informaron en un boletín de prensa.
Expresaron en esa oportunidad también que habían invertido más de $ 7.100 millones en proyectos relacionados con educación, acceso al agua y desarrollo económico.
Además de los recursos que tienen que ver con el proceso de consulta previa.
Agregaron, que las obras estuvieron paralizadas durante casi el 50% de las jornadas laborales durante el 2021 y 2022, cifra que aumentó en el 2023.
“Esta decisión, que no solo nos duele como compañía, sino como ciudadanos que le apuestan con mucha ilusión y responsabilidad a la transición energética, fue tomada luego de realizar rigurosos análisis y estudios de viabilidad, que concluyeron que no es posible para la compañía continuar con la construcción de Windpeshi”, afirmó Eugenio Calderón, gerente de Enel Green Power en Colombia y Centroamérica.
En ese sentido recalcó que “los proyectos tienen que ser sostenibles no sólo desde el punto de vista social sino también económico y su éxito depende del trabajo conjunto entre empresas, instituciones y comunidades. Continuaremos dialogando con las comunidades y grupos de interés para abordar las implicaciones de esta decisión”, en declaraciones al periódico El Colombiano.
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