
Por: Betty Martínez Fajardo
Los jaguayes están secos, las albercas vacías y el alimento escasea, esa es la situación de cientos de familias wayuu, ubicadas en zonas dispersas de la Alta Guajira, situación que se recrudece por el aislamiento social obligatorio decretado por el Presidente de la República, Iván Duque Márquez, para frenar el Covid-19.
La situación no puede ser más dramática, como lo alerta la organización indígena Yanama y la Red de Comunicación del Pueblo Wayuu.
La población wayuu es muy frágil ante la pandemia del Covid-19, así lo explicó la lider Wayuu, Remedios Fajardo, quien conoce el territorio como la palma de su mano.

La lider advierte que la situación es muy delicada, porque el verano arrecia, y los wayuu tienen pocas posibilidades de conseguir agua, por eso el llamado al gobierno departamental y al ente territorial de Uribia, para que definan un plan especial para atender la emergencia.

La lider Social Indígena, expresó que si bien desde su organización en la lengua ancestral se les explica a las familias wayuu la necesidad de permanecer en sus rancherías, de no recibir visitas, no es menos cierto que están pasando por muchas dificultades por la falta de agua potable y de alimentos.

Relató que la poca agua que consiguen en los pozos profundos es demasiado turbia, «no es apta para el consumo».

«Los alimentos empezaron a escasear, las pocas tiendas están cerradas porque no alcanzaron a surtir, no hay quien venderle las artesanías ni los pescados, esto es realmente calamitoso», dijo.
Remedios Fajardo, reiteró su llamado a las autoridades para que atiendan a cientos de familias wayuu que siguen clamando por agua y alimentos.