Lo que para muchas madres y gran parte del pueblo colombiano era un homenaje a las víctimas de los llamados «falsos positivos», fue calificado como una deshonra por el congresista Miguel Polo Polo, quien protagonizó un polémico acto al destruir la obra simbólica en la Plaza Rafael Núñez.
El homenaje de las Madres de Soacha
Las Madres de Soacha, un grupo de mujeres que desde 2008 luchan por la memoria de sus hijos asesinados por miembros del Ejército Nacional y presentados como guerrilleros muertos en combate, realizaron un acto simbólico en la plaza del Congreso. En esta ocasión, instalaron la obra «Mujeres con las botas bien puestas», creada en colaboración con artistas plásticos.
La obra, inspirada en las botas que los militares colocaban al revés sobre las víctimas para presentarlas como bajas en combate, incluyó 30 pares de botas pintadas. Cada una refleja el dolor y la memoria de las madres: algunas llevan paisajes, otras el número 6.402, en alusión a la cifra de víctimas de falsos positivos documentadas por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) entre 2002 y 2010, durante el gobierno de Álvaro Uribe.
El proyecto, denominado «Botatón artística», busca recolectar y pintar 6.402 pares de botas donadas por ciudadanos de todo el país. “Estamos listas para hacer de nuestros más profundos dolores verdaderas obras de arte”, señaló la organización en redes sociales.
La burla de Polo Polo
El pasado miércoles, la obra llegó a la Plaza Rafael Núñez, donde generó la indignación del representante a la Cámara Miguel Polo Polo, quien arremetió contra el acto. En un video difundido en redes sociales, el congresista criticó despectivamente la instalación y afirmó: “¿Quién le habrá pagado a esos presuntos campesinos que vinieron aquí al Congreso a ensuciar la Plaza Rafael Núñez, para poner estas botas?”.
Con una bolsa negra en las manos, Polo Polo comenzó a retirar las botas pintadas, declarando que “estas botas deben ir a donde pertenecen: al canasto de la basura”. Según él, la cifra de 6.402 víctimas “no puede ser soportada ni por los tribunales de Justicia y Paz, ni por la Fiscalía General de la Nación, ni por la JEP”.
En respuesta al acto del congresista, una de las madres con las botas pintadas en su mano declaró: “No son basura. Estos fueron nuestros hijos, nuestros seres queridos, a los cuales mató el Estado”. Además, señaló que el número de víctimas es aún mayor: “¡Son más de 6.402!”.
Un debate sobre memoria y justicia
El incidente ha generado un intenso debate sobre el derecho a la memoria y la protesta pacífica en Colombia. Para las Madres de Soacha, este acto simbólico es un llamado a recordar a las víctimas y a exigir justicia por los crímenes que marcaron una de las épocas más oscuras de la historia reciente del país.
Por su parte, las declaraciones de Polo Polo han sido condenadas por diversos sectores sociales y políticos, que consideran que su actitud irrespeta el dolor de las víctimas y sus familias.