Visiblemente cansado el Papa Francisco, logró este domingo de resurreción en la plaza de San Pedro en el Vaticano bendecir a los feligreses en lo que sería su última aparición pública.
A las 7:47 GMT, el cardenal camarlengo Kavin Joseph Farrel, anunció la muerte del Papá Francisco este lunes 21 de abril.
“Queridísimos hermanos y hermanas, con profundo dolor debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco», expresó el cardenal.
Agregó, «A las 7:35 de esta mañana, el Obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Toda su vida estuvo dedicada al servicio del Señor y de Su Iglesia.
Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente en favor de los más pobres y marginados.
Con inmensa gratitud por su ejemplo de verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del Papa Francisco al infinito amor misericordioso del Dios Uno y Trino», dijo.
Cabe destacar que Francisco fue el primer Papa lationamericano, elegido en el año 2013 luego de conocerse la renuncia de Benedicto XVI.
Igualmente, se distinguió por sus mensajes de profunda fe, se le considera como un revolucionario de la iglesia promoviendo la equidad, el respeto por la comunidad LGBTIQ+, su lucha por los pobres, sencillo y de trato directo alejado de las comodidades que le ofrecía ser Papa.
El diario El País, en una crónica de Iñigo Domínguez, precisó que la revolución de Francisco se tradujo principalmente en lo social y en su abierta crítica a los excesos del sistema económico actual, la más directa de un pontífice hasta ahora. Con una especial preocupación por la ecología y el cambio climático, un asunto al que dedicó nada menos que su primera encíclica, Laudato si, en 2015, (la anterior, Lumen fidei, de 2013, era en realidad una que había dejado a medias Benedicto XVI y él completó).
Además incidió aún más en su crítica en la siguiente, Hermanos todos (2020), que arremetía contra el neoliberalismo y el populismo. La cuarta y última, Nos amó (2024), fue la más teológica y espiritual, una llamada a actuar con el corazón, más allá de la lógica del dinero y de la frialdad de los algoritmos.