En sus redes sociales, el senador Alfredo Deluque Zuleta, reiteró que las decisiones de gobierno del hoy expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, fueron populistas lo que afectó de manera considerable la economía en las zonas fronterizas como el departamento de La Guajira.
El tema lo recuerda Deluque Zuleta, a propósito de la captura de Nicolás Maduro por el gobierno de los Estados Unidos.
«Las condiciones económicas de nuestra frontera, en especial las de la Alta Guajira y Maicao, desmejoraron ostensiblemente gracias a las decisiones populistas que tomaron en materia macroeconómica y social», dijo.
Agregó, que el comercio en Maicao desmejoró, pues sus principales clientes eran venezolanos quienes, debido a la falta de poder adquisitivo, no volvieron.
Puntualizó, que en el municipio de Uribia, especialmente en el norte, la fuerza laboral de la etnia wayúu, en una gran mayoría, trabajaba y comerciaba en el vecino país, pero la destrucción de su aparato productivo conllevó a la perdida de empleos, lo que generó que se quedaran en sus rancherías sin ningún tipo de ingreso.
«Pero no regresaron solos, lo hicieron con muchas familias indígenas colombianas que ya tenían arraigo en Venezuela, además de familias venezolanas que migraron, como muchas otras lo hicieron hacia otras partes del mundo, hacía la Alta Guajira, en busca de solventar sus necesidades básicas insatisfechas», expresó.
En ese mismo sentido, el senador Alfredo Deluque Zuleta, explicó que toda esa situación creó un caldo de cultivo en el departamento que fue una de las causas más relevantes en la crisis humanitaria que hace algunos años vivimos.
«El populismo en Venezuela falló. Al final es solo eso, políticas publicas sin sustento técnico que buscan tener a la población más vulnerable de su lado. A simple vista resultan ser muy atractivas para ellos pero, a mediano y largo plazo, son quienes sufren más sus evidentes consecuencias negativas», agregó.

¿Pero cuáles fueron esas políticas?
En su análisis, el senador Alfredo Deluque Zuleta, plantea varias lineas políticas y económicas que siguió el expresidente Nicolas Maduro, como:
– La destrucción de la principal fuente de ingresos de ese pais: la industria petrolera y extractiva. PDVSA se convirtió en la caja menor de un régimen corrupto.
– Fallaron también en su política fiscal y monetaria. Emitieron dinero sin respaldo de su aparato productivo e hicieron caso omiso a las advertencias de controlar el gasto público.
– También se endeudaron a tasas insostenibles, comprometiendo incluso recursos públicos a futuro sin ningún tipo de planeación económica. El deficit fiscal aumentó de manera exponencial.
– Para sustentar sus malas decisiones, tuvieron que establecer un control de precios y cambiario: el primero para obligar a qué los bienes y servicios ofrecidos se comerciaran a precios muy por debajo de sus costos de producción, generando escasez de productos pues, al no ser rentable producir, las empresas simplemente dejaron de hacerlo, y el último con el fin de evitar fuga de capitales, lo que originó un mercado negro sin precedentes.
– La menor producción trajo consigo menores ingresos para las empresas y, por consiguiente, destrucción del empleo y de la estabilidad de muchos hogares venezolanos.
– ¡El ataque a la empresa privada fue devastador! Estatizaciones y expropiaciones marcaron la relación del gobierno con los empresarios.
– Sin tener en cuenta lo anterior, se volvió una constante el aumento del salario mínimo sin respaldo en la producción interna del pais. Si se aumentan los costos de las empresas pero no hay mayores ventas, se produce una debacle económica y se fomenta la informalidad y el «rebusque», entre otras cosas. Fue tan mala esa medida que el salario mínimo en Venezuela lleva muchos años sin modificarse.
Puntualizó, que los fracasos de las naciones no llegan de un momento a otro, son fruto de políticas sociales erróneas constantes y de malas decisiones macroeconómicas y sociales que en un principio se muestran como atractivas para el pueblo en general, pero que al final resultan ser su condena.
«Lo que vive hoy Venezuela y su presidente, quien es llevado esposado a una corte en Nueva York, no es más que el resultado de las malas decisiones de un régimen corrupto, antitécnico, autoritario y dictatorial que, en su afán de permanecer en el poder, aplicó unas políticas publicas sociales equivocadas que, entre otras cosas, ya han sido probadas por otras naciones sin resultados positivos», manifestó.
Y pregunta también, ¿Ven ustedes alguna similitud con lo que ocurre hoy en Colombia?