La autoridad ambiental declaró el desistimiento tácito de una solicitud inicial por parte de Air-e
Corpoguajira impusó una medida preventiva a la empresa Air-e donde le ordena suspender las actividades relacionadas con la tala y/o poda en tres municipios de La Guajira.
la operadora del servicio de energía explicó que pasados dos años la autoridad ambiental declaró el desistimiento tácito de una solicitud inicial porque a su juicio no se habían entregado todos los documentos, decisión que fue apelada sin éxito.
La medida está fundamentada en la resolución 0758 del 3 de abril de 2025, donde la autoridad ambiental ordena a la empresa Air-e suspender todas las actividades relacionadas con la tala y/o poda, que se vienen realizando en los municipios de Maicao, Riohacha y San Juan del Cesar, ya que no cuentan con los permisos ambientales correspondiente.
En un comunicado de prensa, la Corporación Autónoma afirma «las podas se han efectuado en los circuitos 1, 4 y 7 de Maicao donde se han talado 783 árboles; circuito 3 de Riohacha donde se han talado 422 árboles y el de Cañaverales en San Juan del Cesar, donde hay talados 1.261 árboles».
Sobre ese aspecto la empresa operadora del servicio de energía eléctrica, afirmó que no talan arboles, que podan de manera controlada y planificada con el objetivo de prevenir emergencias que pueden comprometer la seguridad en las redes eléctricas y la continuidad en la prestación del servicio.
El Grupo de Evaluación, Control y Monitoreo Ambiental de la Subdirección de Autoridad Ambiental de Corpoguajira, evidenció que ha realizado actividades de podas interviniendo toda la masa total de tejido vegetal, dejando los especímenes o árboles expuestos a condiciones muy extremas lo que dificulta la recuperación de los especímenes afectados, considerándose estas acciones en zonas rurales como talas.
El subdirector de Autoridad Ambiental, Jorge Palomino, explicó que la empresa Air-e no ha presentado el inventario forestal de las especies caracterizadas para poda y/o tala en cada uno de sus circuitos por municipios clasificándolos por zonas urbanas y por zonas rurales.
Igualmente indicó que, “en acercamientos con la empresa Air-e hemos asistido a varias reuniones en donde se le ha indicado como deben presentar el inventario forestal para realizar estas actividades”.
La medida preventiva de suspensión de las actividades se mantendrá, hasta que Air-e diligencie y obtenga los permisos y/o autorizaciones correspondientes, que se requieren de acuerdo con los recursos que están afectando.

Air-e Intervenida
La empresa Air-e, explicó que desde octubre de 2021, inició la solicitud de permiso de poda general para el departamento de La Guajira ante Corpoguajira, incluyendo inventarios y documentación requerida.
Precisa, que durante los años 2022 y 2023, se realizaron múltiples gestiones como reuniones, envío de documentos, soporte de pagos y actualizaciones del inventario forestal.
Sin embargo, los avances fueron limitados por demoras institucionales, falta de recursos en la autoridad ambiental y requisitos adicionales, como autorizaciones municipales, que complicaron el trámite.
Puntualizan, que a pesar de los esfuerzos de Air-e para subsanar los requerimientos, en enero de 2024 Corpoguajira declaró el desistimiento tácito de la solicitud inicial por que a su juicio no se habían entregado todos los documentos, decisión que fue apelada sin éxito.
Posteriormente, en febrero de 2025, Air-e radicó una nueva solicitud de permiso de poda general, incluyendo todos los requisitos actualizados. A la par, se gestionaron solicitudes de permisos de emergencia para garantizar la continuidad de los trabajos de mantenimiento.
Precisan que Corpoguajira, aunque reconoció la necesidad de avanzar en los trámites, condicionó cualquier intervención a la aprobación del nuevo permiso, solicitando ajustes y soportes adicionales como autorizaciones de predios privados.
Actualmente Air-e continúa trabajando en la recolección de los documentos exigidos por la corporación ambiental para avanzar en el trámite, y evitar afectaciones en la prestación del servicio de energía.
Sobre los permisos de emergencia, Air-e ha presentado solicitudes específicas desde principios de 2025 para intervenir árboles que representan un riesgo inmediato a las redes eléctricas.
Aunque la entidad ambiental aceptó la radicación de estas solicitudes, exigió información detallada de los árboles a intervenir y soportes de autorizaciones de predios privados.
Puntualizan, que el proceso de permisos de emergencia sigue activo y busca asegurar intervenciones oportunas mientras se define la aprobación del permiso general de poda.

Las podas
En ese mismo sentido, la empresa Air-e, precisó que la “poda” que realizan la hacen de forma controlada y planificada, con el objetivo de prevenir emergencias que puedan comprometer la seguridad de las redes eléctricas y la continuidad en la prestación del servicio de energía.
Además, que se hace por seguridad, ya que puede actuar como conductores de la energía y causar accidentes por electro – choque muerte por electrocución a las personas o animales que hagan contacto con ellos.
Así mismo, por la calidad del servicio, ya que si los follajes del árbol interfieren con los conductores o con las estructuras eléctricas pueden ocasionar interrupción momentánea o prolongada del servicio de energía.
Igualmente, que la distancia de seguridad entre los árboles y las líneas o circuitos es de aproximadamente 3 metros de altura.
En el año 2024, se generaron 38.808 kilogramos de poda de enero a diciembre, con el fin de garantizar el servicio de energía, solo los sectores donde se presentaba una interferencia de las líneas o circuitos. Como disposición final estos residuos son entregados para el aprovechamiento en compostaje.
Diferencias entre podar o talar: Air-e
Para la empresa Air-e, la poda técnica es una práctica especializada que consiste en recortar árboles de forma planificada para evitar que sus ramas entren en contacto con las redes de energía eléctrica.
Su objetivo principal es prevenir accidentes, garantizar el suministro eléctrico continuo y proteger tanto a las personas como a las infraestructuras.
En tanto, la tala de árboles implica cortar el árbol entero desde su base, eliminándolo por completo. Se recurre a esta técnica cuando un árbol está muerto, enfermo de forma irreversible, representa un peligro para personas o estructuras, o cuando es necesario para proyectos de construcción.