La organización Nación Wayuu, liderada por José Silva Duarte, anunció el cierre de la red férrea que transporta el carbón desde las minas de Cerrejón hasta Puerto Bolívar, en protesta por la falta de recursos provenientes de las regalías mineras para el departamento de La Guajira.
El bloqueo de la vía férrea es respaldado por autoridades tradicionales indígenas, quienes exigen que las regalías sean devueltas al departamento desde 2025 y hasta que cese la operación minera. Actualmente, estos recursos son administrados directamente por el Gobierno Nacional, luego de que en años anteriores se decidiera restringir su manejo por parte de los entes territoriales.
Desde el mes pasado, la organización Nación Wayuu había anunciado la ‘Hora Cero’ y advertido sobre el bloqueo a la empresa Cerrejón. En una mesa de diálogo con la Gobernación de La Guajira, los líderes indígenas dejaron claro que esta medida no estaba en negociación, debido a lo que consideran atropellos contra sus comunidades. Tras no recibir respuestas satisfactorias, las autoridades tradicionales tomaron la decisión de cerrar sus territorios ancestrales, los cuales han sido fragmentados por la línea férrea, impidiendo así el paso del tren carbonero.
Sus exigencias a la compañía
Entre las principales exigencias del Movimiento Indígena Nación Wayuu al Estado y a Cerrejón se encuentran el inicio inmediato de la consulta previa para comunidades como Moolu y Atapud, ubicadas en la Alta Guajira, certificadas por la Dirección de la Autoridad Nacional de Consulta Previa del Ministerio del Interior, pero sin avances en el proceso.
Además, piden el reconocimiento oficial de la comunidad Moolu por parte de la Secretaría de Asuntos Indígenas de Uribia y el Ministerio del Interior, así como el restablecimiento de los derechos de la comunidad Luwopu, ubicada en Cuestecitas, que, según denuncian, fue desplazada de su territorio por la actividad minera y sigue enfrentando impactos ambientales, culturales y sociales.
Otra de sus exigencias es la devolución de las regalías mineras para La Guajira a partir de 2025 y hasta que cese la explotación carbonífera, junto con información detallada sobre los proyectos ejecutados con estos recursos en el departamento. El líder del movimiento, José Silva Duarte, cuestionó la falta de inversión en el territorio, asegurando que a pesar de los millonarios aportes de Cerrejón al Estado, estos no se han reflejado en obras de impacto en La Guajira ni en los territorios indígenas.
«En La Guajira no hay un solo proyecto de relevancia que se haya ejecutado con recursos de regalías o de responsabilidad social de Cerrejón. Esta empresa entrega billonarios recursos al Estado, pero no se ven reflejados en el bienestar de nuestra gente. Mientras tanto, en las comunidades indígenas mueren alrededor de 10 niños cada semana», denunció Silva Duarte. Según cifras de la organización indígena, en 2022, Cerrejón pagó más de 2 billones de pesos en impuestos y casi 1,5 billones en regalías, sin que esto se traduzca en una mejora en la calidad de vida de los habitantes del departamento.
La protesta continúa, y mientras las comunidades indígenas exigen respuestas, el bloqueo de la vía férrea mantiene en vilo la operación minera en La Guajira.