Con una población de 1.200.000 habitantes, La Guajira registra la presencia de 158.000 migrantes venezolanos, una cifra que, según el gobernador de Jairo Aguilar, equivale a la creación de un «municipio migrante» adicional al departamento, con características únicas y grandes necesidades.
De acuerdo con lo manifestado por el mandatario, el impacto más crítico se evidencia en la educación, donde alrededor de 40.000 niños migrantes enfrentan dificultades para acceder al sistema escolar. La falta de vías de transporte, la escasez de profesores y la insuficiencia de infraestructuras educativas complican la atención a esta población vulnerable.
El gobernador, expresó su preocupación por esta problemática y destacó la situación en «La Pista», el asentamiento migrante más grande de América Latina, donde residen más de 13.000 personas. “Le he dicho al Canciller que necesitamos mesas de trabajo con alcaldes de las provincias venezolanas fronterizas. Es urgente establecer comunicación y coordinación entre los dos países para abordar esta crisis”, afirmó.
Aguilar advirtió que la situación podría agravarse después del 10 de enero, cuando muchos venezolanos buscarán alternativas debido a las condiciones económicas y sociales de su país. Esto podría incrementar la presión sobre La Guajira, un territorio que ya enfrenta retos significativos para atender a la población migrante.
El mandatario reiteró su llamado a la Cancillería para facilitar un diálogo efectivo entre los gobernadores fronterizos de Colombia y Venezuela, a fin de diseñar estrategias conjuntas que permitan enfrentar este fenómeno migratorio de manera integral y humanitaria.