Por: Betty Martínez Fajardo
Los carnavales de Riohacha, los más antiguos del Caribe Colombiano, que se preservan en el tiempo a pesar de sus dificultades, requiere de manera urgente ser reorientada si en verdad se tiene como objetivo que las nuevas generaciones le den su valor cultural.
En esta temporada nuevamente salieron a relucir algunas peculiaridades, que no permiten que la comunidad disfrute con tranquilidad las diferentes actividades que se programan desde la fundación.
Para destacar la entrega de la reina central Katrina Magdaniel, de Lolimar Robles, la reina juvenil, y la infantil Hanna Janne, de la reina popular, Luna del Mar Rodríguez, y de la comunidad LGBTIQ+, Katerine Páez, quienes disfrutaron cada evento, y se entregaron a la gente en los diferentes desfiles.

El compromiso de cada una de ellas quedó demostrado en los actos programados, no le negaron ni una gota de alegría destacando el aporte de los padres quienes además de acompañarlas sufragaron muchos de los gastos para que se mostraran como lo que son las reinas del carnaval de Riohacha.

Las comparsas como siempre entregando su granito de arena al carnaval, son piezas fundamentales para el derroche de alegría que muestran en cada salida.
Los coreógrafos responsables del montaje de coronación de las reinas central, juvenil e infantil y la popular, siempre entregados y mostrando un espectáculo que nada tiene que envidiarle al carnaval de Barranquilla, cada año se lucen.
El reinado popular sigue creciendo, es la actividad que une a los barrios, y que ha motivado que comunas como la Diez se integren a la fiesta.
Las academias de baile siguen mostrando en cada desfile los resultados de días de ensayo, que se traducen en unas presentaciones impecables llenas de alegría y color.

Para destacar el trabajo de los hacedores que mantienen algunos iconos del carnaval como Los Embarradores, el pilón riohachero, los negritos, el bando de Brito, las Mascaritas, los Capuchones, los Macos, la Cuadrilla Pinto, Joselito, entre otros.
Como también los eventos de la comunidad LGBTIQ+, que crecen en alegría y el respeto de la gente en cada evento que realizan.
En esta temporada se destaca el trabajo realizado por el alcalde Genaro Redondo, el secretario de gobierno, Wilson Rojas y el comando de Policía quienes lograron controlar a los vándalos que salían a atentar contra los desfiles.
La Fundación
El desarrollo de cada una de las actividades se logra gracias al trabajo que realiza la fundación Carnaval de Riohacha, quienes les toca sortear la falta de recursos económicos para cumplir con la programación.
Cada año atraviesan el mismo viacrucis, tocando puertas a las instituciones quienes también se ven limitados por la falta de recursos.
Si bien se les reconoce el compromiso de muchos años, el carnaval no crecerá si solo se trabaja para el momento.
La misma situación viven el carnaval popular y las diferentes fundaciones que le dan vida a la fiesta.
La propuesta
Es necesario entonces reorientar el carnaval, no se puede seguir presentando las mismas dificultades cada año, entendiendo que es una fiesta que de alguna manera mueve la economía local.

Si al carnaval no se le invierte en vallas, en palcos, en mas comparsas y disfraces que han desaparecido difícilmente crecerá, y para que sobreviva solo se logra dando espacio a otras alternativas que debe nacer de la auto evaluación de quienes se esmeran por sacar adelante los eventos.
Es perentorio proteger los iconos del carnaval, allí está su esencia cultural, tema que merece un capítulo aparte y que debe ser del interés de la dirección de cultura del Distrito y del gobierno departamental.
La propia comunidad en sus comentarios sueltos muestra su preocupación, y consideran que es necesario plantear otras alternativas para que los cambios empiecen a trabajarse.
El llamado urgente al alcalde de Riohacha, Genaro Redondo, para que promueva un diálogo con quienes trabajan alrededor de la fiesta, y juntos encontrar otras alternativas para que en el 2026 se muestre con criterio empresarial, organizado y sostenible donde la comunidad disfrute de todo el derroche de alegría y color de sus actores.