Luego de los momentos de caos y pánico vividos tras las detonaciones que se presentaron ayer en una bodega del Batallón de Infantería Mecanizado Nº6 Cartagena, en Riohacha, causadas por explosivos de bajo alcance que, debido a las altas temperaturas y condiciones defectuosas, comenzaron a activarse autoridades y organismos de control comenzaron las labores de inspección en las zonas afectadas. Entre los puntos más golpeados está el Colegio Gimnasio Cerromar, donde se reportan daños significativos en varias áreas de la institución.
Las directivas de la institución en horas de la mañana de hoy, en conjunto con representantes de Corpacer, la propietaria de la infraestructura educativa, junto con Sopemar, la entidad encargada de operar las instalaciones, realizaron una inspección exhaustiva de los daños. Las explosiones del día anterior provocaron la caída de rocas y otros escombros que afectaron severamente las vidrierías, techos, salones y oficinas del colegio.


Corpacer y Sopemar se encuentran trabajando en la planificación de una ruta crítica para restablecer la normalidad en el colegio lo antes posible. Entre las prioridades está la reparación de los daños estructurales y el restablecimiento de la seguridad en las instalaciones, con el fin de garantizar un retorno seguro para estudiantes y personal docente.