El exsenador y economista Amilkar Acosta Medina, advierte que la seguridad y la soberanía energética de Colombia se encuentra en juego si el gobierno nacional insiste en descartar la firma de nuevos contratos de exploración y de producción de hidrocarburos dada la precariedad de las reservas con las que cuenta el país.
Acosta Medina, considera que existen motivos para preocuparse por lo que han venido exhortando al gobierno nacional que en esa perspectiva lo más aconsejable es que recapacite, repiense y reconsidere su decisión de excluir la firma de nuevos contratos de exploración y de producción de hidrocarburos.
Para el economista, se vislumbra para los años 2025 y 2026 un deficit de gas natural, porque al tiempo que caen las reservas tambien baja la producción.
«El consumo sigue creciendo, más si tenemos en cuenta que el gas natural es considerado el combustible de la transición energética», dijo el economista.
Advirtió que por ello el país se tiene que preparar para esa circunstancia de tener que proveerse de importaciones de gas natural seguramente a más alto precio que lógicamente terminará trasladándose al usuario final, al servicio de gas vehicular, la industria, así como las generadoras de energía que verán encarecido sus costos por el mayor precio del combustible, además de los usuarios domiciliarios.
“Estamos hablando de doce millones de hogares en el país que cuentan hoy con el gas natural, considerado hoy por hoy el servicio más económico de todos”, dijo.
En su columna «La autosuficiencia de gas natural llega a su fin», Acosta Medina, precisa que de acuerdo con el más reciente reporte de la Bolsa Mercantil de Colombia, para este año el potencial de producción doméstica de gas natural en Colombia caerá alrededor del 7.3%. Pero será mayor la declinación en los años venideros, estimándose en un 11.6% para el 2025 y el 9.3% para el 2026, para un acumulado entre los años 2024 – 2026 del 19.8% (¡!). Ello significa que el país pasará de un déficit en el suministro de gas natural del 7.5% el año entrante a un déficit de 16% en 2026.
Entre tanto la demanda de gas natural aumentó el 3.9% entre 2022 y 2023, por debajo del incremento del 4.6% entre 2021 y 2022, lo cual se explica por la baja en la demanda del sector industrial a consecuencia de la desaceleración del crecimiento de la economía. La proyección de la demanda para este año y los próximos años será mucho más elevada, habida consideración de que el gas natural está llamado a ser el combustible – puente de la Transición energética.