La Superintendencia Nacional de Salud presentó un informe ante las autoridades ancestrales de La Guajira sobre las acciones realizadas para combatir la desnutrición infantil en el departamento, en cumplimiento de la sentencia T-302 de 2017. Esta sentencia ordena garantizar los derechos fundamentales a la salud, el agua y la alimentación de los niños y niñas del pueblo wayuu.
Durante el año, la Supersalud participó en 137 comités departamentales intersectoriales de emergencia nutricional, liderados por el Ministerio de Salud y la Secretaría Departamental de Salud. Además, realizó un seguimiento semanal a través del Plan de Aceleración para la Reducción de la Mortalidad Materna (PARE MM), una estrategia crucial para enfrentar esta problemática en la región.
Seguimiento exhaustivo
Como parte de su intervención, la entidad implementó una mesa de inspección y vigilancia en colaboración con cuatro delegaturas, lo que permitió realizar un seguimiento exhaustivo a los actores del sector salud. Las auditorías a las EPS e IPS que operan en el departamento y las alertas emitidas por la Delegatura para Entidades de Aseguramiento en Salud fueron clave para identificar y atender irregularidades en el sistema de salud.
Por otro lado, la Delegatura de Protección al Usuario reportó un 97% de cierre en los reclamos recibidos entre enero y octubre de este año, lo que refleja avances en la resolución de inquietudes y problemas reportados por los usuarios.
Compromiso comunitario
Uno de los aspectos destacados del balance fue la realización de campañas de participación ciudadana, dirigidas a sensibilizar a niños, niñas, jóvenes y adultos sobre sus derechos en salud y las vías para gestionar reclamaciones. Estas acciones buscan empoderar a las comunidades wayuu en la exigencia de sus derechos y el acceso a servicios de salud.
Giovanny Rubiano García, Superintendente Nacional de Salud, encabezó la presentación y resaltó la importancia de la colaboración interinstitucional y comunitaria para mejorar la salud pública en La Guajira. “Al final lo que buscamos todos es lo mismo: que los niños no mueran por desnutrición o de mal de ojo; que crezcan sanos. Y que el pueblo wayuu crezca y se fortalezca», afirmó.