El pasado martes 28 de mayo la Representantes de Colombia aprobó con 93 votos a favor y solo dos en contra, un proyecto de ley que prohíbe las corridas de toros en el país. Esta iniciativa, que había sido aplazada en 14 ocasiones, da resolución a la protección animal y la transformación cultural en Colombia.
«Acaba de ser aprobado en último debate en la plenaria de la Cámara el proyecto de ley que prohíbe las corridas de toros en Colombia, con 93 votos por el sí y dos votos por el no», informó la corporación en su cuenta de X. Tras esta aprobación, la ley deberá pasar por un proceso de conciliación debido a las diferencias en los textos aprobados por el Senado y la Cámara. Una vez conciliados, el proyecto será enviado a sanción presidencial.
La sesión estuvo marcada por la celebración de los congresistas que apoyaron la iniciativa, quienes corearon «¡No más toreo, no más toreo, no más toreo!» al confirmarse la votación. Este entusiasmo fue compartido por la senadora Esmeralda Hernández del partido oficialista Pacto Histórico, quien fue la ponente del proyecto de ley en el Senado.
“¡Es ley de la república! Lo logramos, se acaban las corridas de toros en mi Colombia. Es uno de los días más felices de mi vida. Gracias desde el corazón, gracias a quienes nos abrieron camino, gracias al Congreso, gracias a la vida”, expresó Hernández en sus redes sociales.
La nueva ley no solo prohíbe las corridas de toros, sino también el rejoneo y las novilladas. Sin embargo, la senadora Hernández aclaró que habrá un proceso de transición de tres años para que la prohibición sea efectiva. Durante este periodo, se identificarán las familias que dependen del sector taurino y se establecerá un comité interinstitucional para facilitar su transición hacia otras actividades económicas, como el comercio o el turismo.
Asimismo, la ley contempla la transformación de las plazas de toros, que serán adecuadas como espacios para uso cultural, musical y otros fines afines. Esta medida busca reconvertir estos lugares emblemáticos en centros que promuevan actividades artísticas y culturales, beneficiando a la comunidad en general.
Con esta aprobación, Colombia se suma a la lista de países que han optado por la abolición de las corridas de toros, en un claro avance hacia la protección de los derechos de los animales y la promoción de una cultura más respetuosa con la vida. La decisión ha sido recibida con entusiasmo por parte de organizaciones de protección animal y sectores de la sociedad civil, que han visto en esta ley una victoria largamente esperada.