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Artesana wayuu en busca de nueva cédula de ciudadanía
Por: Betty Martínez Fajardo
Un verdadero viacrucus vive la artesana wayuu Ana Pushaina, desde el pesado tres de noviembre de 2017, cuando acompañada de la escritora y abogada también wayuu, Estercilia Simanca, llegaron a la registraduria en Riohacha, a cumplir con un sagrado deber de ser ciudadana colombiana. Ana, necesitaba corregir la fecha de nacimiento de su cédula de ciudadanía.
El registrador del Distrito de Riohacha, Ilfred Carrillo, recibió el caso, y después de varias consultas, logró que se expidiera un nuevo registro civil de nacimiento a la Artesana, documento para la nueva cédula, objetivo que no ha logrado al día de hoy, y que la tienen prácticamente indocumentada, a pesar de algunas acciones legales a las que ha recurrido.
Su abogada, Estercilia Simanca, expresó que prácticamente su defendida fue excluida del orden jurídico del Estado y de cualquier posibilidad real de ser tratada como una persona real e individualizada, es decir, se encuentra en el limbo.
Ana, es una de esas mujeres wayuu luchadoras, y orgullosa de su origen, recuerda que siendo aún una menor de edad, llegó una jornada a su comunidad, y allí obtuvo su cédula de ciudadanía, algo muy común en La Guajira, y en la que los registradores de la época cometieron mucho errores, especialmente con las fechas de nacimiento, porque un sinnúmero de ellos nacieron un 31 de diciembre, como bien lo relata la escritora Estercilia Simanca, en su obra “Manifiesta no saber firmar”.
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La historia de Ana, es tan peculiar que con su madre Rosa Pushaina, se llevan una diferencia de edad de 9 años. La fecha de nacimiento de Rosa Pushaina, consignada en la cedula de ciudadanía es del 31 de diciembre de 1.938, y el de Ana Pushaina, es del 10 de julio de 1.947.
Nuevo registro
El tres de noviembre de 2017, el Registrador del Distrito de Riohacha, Ilfred Carrillo, autorizó la expedición del nuevo registro civil a Ana Pushaina, bajo el indicativo serial 57730384 con fecha de nacimiento de 10 de julio de 1.959, como hija de Rosa Pushaina con cedula 26.961.642.
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La abogada Estercilia Simanca, explicó que les ha tocado acudir a diferentes instancias legales, pero sin respuesta positiva a la petición de su defendida, como un derecho de petición a la propia Registraduria Nacional del Estado Civil.
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“En respuesta al derecho de petición, la Registraduría manifestó que con ocasión a las inconsistencias presentadas con la fecha de nacimiento de Ana Pushaina, radicada en la diferencia de edad ya que es doce años entre el Registro Civil de Nacimiento No 57730384, autorizado el pasado 3 de noviembre de 2017, y el documento base para la expedición de primera vez de la cedula de ciudadanía, no se pudo dar solución definitiva a la especial situación”, apartes de la respuesta.
El 25 de mayo de este año, presentaron una demanda ante el Juzgado de Familia, que desestimó las pretensiones, donde solicitaron se ordenara la corrección del registro civil, en lo que tiene que ver con su fecha de nacimiento, es decir 10 de julio de 1959, como aparece consignado en el documento expedido por la Registraduría según indicativo serial 57730384, autorizado el tres de noviembre de 2017, mientras que en su cedula tiene como fecha de nacimiento 10 de julio de 1.947, fecha que es incorrecta según manifestó la demandada.
En la respuesta del Juzgado de Familia, se indica que las pretensiones de la demanda no van acorde con lo planteado en los fundamentos fácticos de la misma, como quiera que de lo expuesto, se puede inferir que las inconsistencias aludidas por la parte actora, no se encuentran en su registro civil de nacimiento sino en su cedula de ciudadanía según lo expuesto en la respuesta al derecho de petición por parte de la Registraduría Nacional del Estado Civil presentado por la demandante.
Por lo tanto, afirma el Juzgado, ese tipo de errores no son de competencia, y resulta inadmisible sujetar el reconocimiento jurídico de las personas a trámites administrativos o judiciales en los que se realice algún tipo de verificación previa. “En efecto, no está permitido excluir a una persona del orden jurídico del Estado y de cualquier posibilidad real de ser tratado como un fin en sí mismo, en razón de la implementación de algún procedimiento de individualización”.
Tanto Ana como Estercilia, tienen claro que seguirán en la lucha jurídica, acudirán a todas las instancias legales que sean necesarias para lograr el respeto por un derecho que la asiste a todo ciudadano colombiano.
Por el momento, Ana, sigue tejiendo sus mochilas, esperanzada en que muy pronto tendrá en sus manos la nueva cedula con su fecha de nacimiento corregida, porque muchos proyectos que ha trabajado están por llegar, y requiere de ese simple papel para cumplir con uno de esos sueños.