La distribución de agua potable en el Distrito de Riohacha enfrenta serias dificultades debido a la disminución de caudales y la baja presión en el sistema de acueducto, complicando el acceso al recurso hídrico tanto en áreas urbanas como rurales. Estas afectaciones, vinculadas a la creciente variabilidad climática y una significativa reducción de las lluvias, han intensificado los retos en la provisión del servicio de agua.
Manuel Olivella, gerente de Aqualia, explicó que aunque el río Tapias aún mantiene su caudal, se ha registrado un aumento en el consumo de agua a lo largo de la línea de conducción, lo que ha afectado tanto la cantidad de agua disponible como la presión en las tuberías. “Este aumento en el consumo ha generado un impacto en la distribución de agua dentro del Distrito de Riohacha, agravando la situación en algunas zonas», detalló Olivella.
Para hacer frente a esta emergencia, Aqualia está trabajando en la sectorización del servicio para mitigar las afectaciones. La empresa señala que ha incrementado el uso de las plantas desalinizadoras y ha intensificado el diálogo con campesinos y comunidades indígenas asentadas cerca de la línea de conducción, con el fin de reducir los consumos elevados y asegurar que el agua sea utilizada prioritariamente para el consumo doméstico.
La compañía reafirmó su compromiso de garantizar el suministro básico de agua para todos los usuarios, haciendo un llamado a la población tanto urbana como rural a usar el agua de manera racional. «Es fundamental que el consumo humano sea la prioridad en esta situación de emergencia», destacó Olivella.