La senadora del partido Comunes, Imelda Daza Cotes, citó a una audiencia pública ante la plenaria del Senado para discutir la crítica situación de vulnerabilidad que enfrentan los trabajadores y pensionados del sector minero en los departamentos de La Guajira y el Cesar. El evento se llevará a cabo el jueves 20 de junio a las 8:00 a.m. en la ciudad de Valledupar.
Ambos departamentos, conocidos por sus vastos recursos naturales, han sido un foco de atención por parte de las empresas multinacionales en una economía extractivista centrada en el carbón. Sin embargo, esta actividad ha generado consecuencias para el medio ambiente y las comunidades locales, incluyendo la apropiación de fuentes hídricas y desplazamientos forzados.
La senadora Daza Cotes destacó que a pesar de las enormes ganancias obtenidas por las empresas mineras, La Guajira continúa siendo una de las regiones más pobres de Colombia, con una tasa de pobreza monetaria del 67%. Además, denunció graves abusos laborales, incluyendo la tercerización ilegal de contratos y la suspensión arbitraria de pensiones a 431 trabajadores mineros pensionados por discapacidades adquiridas en el trabajo.
«La situación de los trabajadores y pensionados del sector minero es alarmante. Muchos han sido despojados de sus derechos laborales básicos y enfrentan condiciones inaceptables de vulnerabilidad», expresó la congresista. «Es fundamental que el Ministerio de Trabajo y Colpensiones tomen acciones inmediatas para resolver esta situación y proteger los derechos de quienes han contribuido significativamente a la economía nacional».
En la audiencia pública, se espera la participación de entidades del Gobierno Nacional responsables de la protección laboral y pensional, así como representantes sindicales y organizaciones defensoras de derechos humanos. El objetivo principal será analizar la situación actual y buscar soluciones efectivas para los trabajadores y pensionados afectados por las prácticas abusivas en el sector minero.
La senadora hizo un llamado a la solidaridad y apoyo de todas las organizaciones comprometidas con la justicia social y la defensa de los derechos humanos. «El pueblo de La Guajira y del Cesar necesita que nuestras voces se unan en defensa de sus derechos y del medio ambiente, que continúa en grave peligro debido a estas prácticas extractivistas», concluyó Daza Cotes.