En un esfuerzo conjunto entre la Gobernación de La Guajira y el Ministerio del Interior, se llevó a cabo una misión de atención humanitaria en El Limón Carrizal, dirigida a las comunidades Wiwa y Afrodescendientes que retornaron a sus territorios ancestrales en agosto, tras haber sido desplazadas por el conflicto armado en Juan y Medio, Riohacha. La jornada se enfocó en promover la inclusión social y productiva, además de garantizar el bienestar de la niñez en riesgo de desnutrición.
La actividad se desarrolló en conjunto con entidades como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Unidad para las Víctimas del Cesar y La Guajira, el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), quienes unieron esfuerzos para atender las necesidades más apremiantes de estas comunidades vulnerables.
El secretario de Gobierno (e), Luis Enrique Ramírez, destacó los logros alcanzados durante la misión. El ICBF realizó la focalización de niños y niñas en riesgo de desnutrición, mientras que el SENA entregó 3.000 semillas de cacao y tomate, así como insumos para la preparación de forraje. También se distribuyeron 34 gallinas con el objetivo de impulsar proyectos productivos y fortalecer la seguridad alimentaria en la región.




Bienestar Familiar asignó dos Equipos Integrados de Atención y Prevención de la Desnutrición, como parte de un convenio interinstitucional con la Caja de Compensación Familiar de La Guajira, para garantizar el bienestar nutricional y el desarrollo de los niños, niñas, mujeres gestantes y madres en periodo de lactancia de estas comunidades.
Por su parte, la Unidad para las Víctimas socializó la oferta del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (SNARIV), brindando información clave para que las comunidades puedan acceder a programas de atención y reparación.