La inspección judicial de la Corte Constitucional en Manaure y Uribia

Por: Veeduría Ciudadana para la Implementación Sentencia T-302 de 2017.

La vulneración generalizada de los derechos humanos en La Guajira en donde se perpetúa el estado de cosas inconstitucional y que fue evidenciado por la Corte Constitucional en el año 2017 con la promulgación de la Sentencia T-302, tiene bajo la lupa de este órgano judicial, el seguimiento sobre el cumplimiento del documento jurídico que lleva 4 años sin que se logre la presentación de un plan de acción.

Al inicio de año y con fecha de 10 de febrero, la Corte dio a conocer el Auto 042 de 2021, donde se notificaba que el seguimiento de la Sentencia sería liderado nuevamente por esta institución y que a partir de la fecha se comenzaría con una serie de recaudo probatorio y verificar el avance y los obstáculos para el cumplimiento de esta en el territorio.

Dentro del parágrafo séptimo,  se ordenó la realización de una sesión técnica, que de manera presencial, se llevaría a cabo el 2 de abril del año en curso, en el municipio de Uribia y posteriormente, la corporación en compañía de los asistentes, se desplazaría a las comunidades “Nueva Venezuela y 3 de abril, ambas ubicadas a 20 minutos del casco urbano, donde se realizaría una diligencia de inspección judicial; no obstante, si las condiciones sanitarias derivadas del Covid 19 dificultaban la entrada o la visita de manera presencial se realizaría de manera virtual y se aplazaría la visita.

Finalmente, la sesión técnica se desarrollo de manera virtual el día 4 de junio y quedó aplazada la visita a las comunidades antes mencionadas, por lo que se entendía que recibirían algún tipo de intervención de urgencia antes de la visita de la Corte.  Sin embargo y pese a encontrarse cerca al casco urbano de Uribia, estas comunidades son la radiografía de los cientos de asentamientos y rancherías que se encuentran a lo largo y ancho del territorio.

Recientemente, la Corte reactivo la agenda de la inspección y se adicionaron las comunidades Guarralakatshi, Lacantamana, Porki, Arroyo Limón, Ishashimana (Municipio de Manaure) y Media Luna Jawao en Uribia, con el fin de conocer las instalaciones de las Ucas, el   comedor comunitario del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, el suministro de agua potable, los pozos con los que dichas comunidades obtienen el suministro de agua y un centro educativo donde los niños y niñas wayuu reciben alimentación.   En ellas la Corte Constitucional desarrolló una metodología de contraste, en donde se escucharían las voces de las comunidades, las instituciones públicas y de los expertos.

Las Ucas

La Corte Constitucional logró verificar que hay muchas madres gestantes y lactantes fuera del programa, esperando ser cubiertas.  Para ellas no existe la debida articulación institucional con otros sectores, especialmente con el de salud, que permita su adecuada y oportuna atención en su lugar de residencia. Un alto porcentaje de Ucas no tienen unidades o baterías sanitarias, así como tampoco cuentan con el acceso a Internet ni señales garantizadas de operadores celulares, presentan problemas de acceso vial, no cuentan con servicio de energía eléctrica que garantice la refrigeración o la conservación de los alimentos y frutas que distribuyen los operadores del programa.

Los pocos elementos existentes en las Ucas como sillas, mesas, colchonetas, juguetes, utensilios de cocina, etc., se encuentran en mal estado o muy incompletas.  Si los niños regresan a la presencialidad en estos momentos no dispondrán de los elementos suficientes que les garanticen una adecuada atención y puedan desarrollar con plenitud sus actividades. Las existentes son las que se ofrecieron en la fundación de las Ucas.

La selección del operador de la unidad de servicio en cada vigencia, no depende exclusivamente de la aceptación de la comunidad, calidad del servicio o de la autoridad tradicional wayuu. Su asignación obedece a una situación de selección unilateral de la seccional del ICBF de La Guajira, lo cual interrumpe continuamente el proceso de mejoramiento   y las capacidades de los agentes educativos.

Durante la pandemia el servicio de atención integral a la niñez ha obligado el retorno de la modalidad de atención familiar usando como guía pedagógica el texto “Mis manos te enseñan. Experiencias de cuidado y crianza en el hogar”, sin contar al interior de las familias con los elementos necesarios para darle continuidad al proceso de educación inicial.  Además, no todos los padres de familias son alfabetos.

El suministro de agua potable.

La implementación del sistema de suministro de agua desde Casa Azul a las pilas pública de Porki y Arroyo Limón, permitió aprovechar la planta de tratamiento de Casa Azul, punto de producción para abastecer las 6 pilas públicas, produce 310 m3 de agua operando durante 8 horas, distribuyéndose 232.500 litros de agua potable por mes, reduciéndose el tiempo y la distancia que recorren las mujeres y niños wayuu para tener acceso al agua de 7 horas a 2.5 horas, en promedio diario.

En las pilas públicas de Casa Azul se pudo identificar y verificar que con el modelo se cubren las comunidades que se ubican hasta 2.5 km de distancia. En cada pila entregan por grupo familiar hasta 15 pimpinas semanales y 60 mensuales por hogar, indistintamente si la vivienda tiene 2, 3, 4, 5 o 10 miembros, incumpliendo el mandato de la Corte Constitucional, de garantizar 20 litros diarios per cápita. Se pudo identificar que las pilas públicas no están contiguas unas a otras, sino muy distantes, dejando a muchas comunidades, familias y niños por fuera del programa, incumpliéndose otro de sus mandatos, que es garantizar coberturas y acceso al agua potable a toda la población. En el área de influencia de las pilas públicas se pueden identificar 4.073 puntos poblados potencialmente beneficiarios. En un radio de 2.5 km de cada pila publica se identificaron 97 comunidades (1.648 puntos poblados) y 127 sin cobertura (2.425 puntos poblados), es decir, la cobertura solo sería del 40.5%

Los asentamientos wayuu del 3 de abril y Nueva Venezuela.

En el caso del asentamiento 3 de abril se reconoce como asentamiento tradicional wayuu del clan Jusayu, desde hace siete años y por necesidad de reubicar algunos familiares wayuu retornados, se accedió a donar algunos lotes a familiares y parientes de sangre. Hoy cuentan con una población aproximada de  750 familias, 325 niños y un promedio de 500 ranchos. A pesar de que el asentamiento cuenta con un servicio de tanques comunitario que se vende el agua a muy bajo precio y por pimpinas, en la actualidad el servicio está suspendido por problemas de acceso vial, lo que obliga a la población a abastecerse de un jagüey cercano o del agua contaminada del arroyo Chemerrain, que sirve de vertedero de aguas negras generada por el área urbana de Uribia.

En el caso de Nueva Venezuela su fundación es bastante reciente, menos de 5 meses, pero de manera acelerada hoy existen cientos de ranchos de yotojoro, barro, maderas de desecho, cartones y plásticos reciclable, en una zona cercada de arroyuelos y cementerios tradicionales de los Jusayu, vecinos de Perroutalimana, Walerrapu 3, Villa Ramón y Tres de Abril. Se tiene un reporte de 100 niños en la comunidad, 126 casa o ranchos wayuu para un total de 150 familias.

En su mayoría se surten de un jagüey distante a uno setecientos metros y de un tanque comunitario del barrio Villa Ramón, el cual acceden a bajo costo por pimpina; pero en la actualidad está por fuera de servicio por limitantes de acceso vial para los vehículos cisternas y limitantes de suministro por parte del acueducto local y por la no facilidad de recurso económicos para adquirir el preciado líquido, son familias sin ningún tipo de ingreso económico regular.

La mayoría de niños no cuentan con registro civil ni registro de afiliación al régimen subsidiado, razón por la cual no acceden a los programas de salud o si logran algún tipo de afiliación no tienen servicio extramural que les garantice el derecho a la obtención de programas de salud.   Pese a encontrarse tan cercanos a Uribia, no tienen ningún tipo de obra, plan territorial o mejoramiento de vías que les garantice el acceso a agua o alimentos para ellos y sus hijos.

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.