La Guajira presenta un preocupante escenario de desempeño fiscal.

Riohacha es la ciudad capital con mayor dependencia de las transferencias en el país.

Por: Miller Choles Povea

Politólogo.

¿Qué es el Índice de Desempeño Fiscal?
A finales del mes de junio el Departamento Nacional de Planeación (DNP) publicó los resultados del Índice de Desempeño Fiscal (IDF) para 1.101 municipios de Colombia en el año 2.020. De acuerdo con el DNP, dicho índice es una medición del desempeño de la gestión financiera de las entidades territoriales que da cuenta de la sostenibilidad financiera a la luz de la viabilidad fiscal, la capacidad de generación de recursos propios, el endeudamiento, los niveles de inversión y la capacidad de gestión financiera en los municipios y departamentos del país. Cabe destacar que el DNP, para el año 2020, actualizó su metodología para que su índice contara con datos más fiables, evidenciara los aspectos más importantes en materia fiscal y tuviera en cuenta los contextos de todas las entidades territoriales.

Resultados generales para el Departamento de La Guajira

Los resultados generales para el departamento no son muy alentadores. Como se observa en la gráfica 1, nueve municipios presentan una clasificación de riesgo, estos son: Uribia, Maicao, Barrancas, Dibulla, Distracción, Manaure, Fonseca, Riohacha, Urumita. Dicha clasificación quiere decir que se encuentran en riesgos de déficit, tienen alta dependencia de las transferencias y bajos niveles de inversión en formación bruta de capital.

Por otro lado, los municipios de El Molino, San Juan del Cesar, La Jagua del Pilar y Hatonuevo se encuentran clasificados como vulnerables. Lo que significa que, pese a que poseen buen desempeño en el cumplimiento de límites legales de deuda y gasto, presentan tendencias preocupantes en materia de dependencia de transferencias y niveles de inversión. Villanueva está clasificado en condición de deterioro, algo que evidencia un pésimo comportamiento en todos los componentes del índice.

Por el contrario, Albania es el único municipio dentro de la categoría de solvente. Lo que indica que presenta finanzas saludables, sin embargo, hay oportunidades de mejora en algunos de sus indicadores.

Para el análisis de los resultados de este índice se deben tener en cuenta que las finanzas de los municipios y departamentos del país se vieron afectadas por cuenta de los cierres de sectores económicos por la pandemia de COVID-19. Por ejemplo, en La Guajira doce municipios desmejoraron su puntaje en comparación a 2019. En contraste tres municipios mejoraron su desempeño.

Uno de los indicadores más relevantes del índice es la dependencia de las transferencias del Sistema General de Participaciones (SGP) y otras que realiza la nación. Entre más dependencia existe, menos autonomía se obtiene para invertir en sectores de importancia económica e impacto regional, ya que los recursos del SGP sólo deben invertirse en los sectores de educación, salud y agua y saneamiento básico. Esta dependencia también es síntoma de que los municipios no hacen esfuerzos para recaudar impuestos que sí pueden destinarse a políticas públicas, programas y proyectos de distintos sectores. La gráfica 2 muestra que siete municipios presentan una dependencia de las transferencias superior al 90%. Estos son: Maicao, Manaure, Uribia, Villanueva, Riohacha, Distracción y Urumita. En
contraste, Albania y Barrancas son los que menos dependen de estas.

La situación del distrito de Riohacha

Llama la atención el desempeño que muestra la capital de La Guajira. Riohacha, no sólo presenta uno de los peores puntajes en el Departamento, sino que, comparándose con 217 municipios similares, ocupa el puesto 196; ubicándose casi en la cola de la lista.

El índice también nos expone lo exiguos que son los recursos propios para el distrito. La gráfica 3 evidencia que Riohacha es la ciudad capital con mayor dependencia de las transferencias en el país. Como se había hecho claridad, esto significa que es poco lo que la ciudad puede invertir en materia de desarrollo económico y proyectos estratégicos.

Un análisis más profundo revela una correlación directa entre la dependencia de las transferencias y los niveles de pobreza de un territorio. Lo que significa que, a mayor nivel de dependencia, mayor nivel de pobreza monetaria. Esto reduce el margen de acción que tiene el Distrito de Riohacha, que para el 2020 fue la segunda ciudad del país con mayor incidencia de pobreza monetaria.

Estas problemáticas ya se habían tratado en el estudio del Centro de Pensamiento Guajira360º “Fortalecimiento de la gestión fiscal, condición necesaria para el desarrollo de Riohacha.”. Dicho documento señalaba la importancia de fortalecer el recaudo de recursos propios en el Distrito; mejorar la cultura de pago de los ciudadanos, realizar campañas de la visibilización de la destinación de los impuestos de los habitantes para generar una mayor confianza en la administración; y realizar un análisis técnico que identifique las necesidades en procesos de gestión interna con el fin de implementar acciones de mejora en los procesos de gestión de ingresos y gastos.

Este último año y siete meses han sido muy difíciles en materia económica y social para La Guajira. Por tal motivo es urgente que no sólo el distrito de Riohacha, sino los demás municipios del departamento vean como una prioridad el fortalecimiento de sus finanzas.

Esto permitiría el apalancamiento y cofinanciación de proyectos estratégicos, la sostenibilidad de obras de regalías que requieren gastos de funcionamiento, y la inversión en políticas y programas sociales destinados a la población más vulnerable del departamento.

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