Uniguajira contempla la implementación de residuos orgánicos para un sistema energético sostenible.

Laboratorio Ciencias de la Energía de la Facultad de Minas, en la UNAL – sede Medellín

Una de las principales causas del cambio climático son las emisiones de CO2 producidas por la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) para la producción de energía. Teniendo en cuenta esta problemática, la Universidad de La Guajira, a través del grupo de investigación DESTACAR, participará en un nuevo estudio enfocado en desarrollar un esquema híbrido para el aprovechamiento de residuos orgánicos y la sustitución de fósiles en procesos de generación de energía.

Este proyecto, contemplado en el marco de la convocatoria 890 de 2020 de Minciencias, será dirigido por la Universidad Nacional de Colombia – Sede Medellín mediante una alianza con la Universidad de La Guajira y la Institución Universitaria Colegio Mayor de Antioquia.

Desde Uniguajira participarán los docentes de la Facultad de Ingeniería Carlos Ceballos Marín, magíster en Ingeniería Química y candidato a doctor en Ingeniería, Marlon Bastidas Barranco, director del grupo de investigación DESTACAR y doctor en Ingeniería y Eder Alfaro Alfaro, magíster en Ciencias Físicas. De igual forma, José Acevedo Gómez y Daniel Toro Guette, estudiantes de pregrado de esta misma facultad, quienes tendrán la oportunidad de vincularse como investigadores en el proyecto.

El objetivo principal de este estudio es la construcción de un sistema híbrido que aproveche los residuos orgánicos y que esté conformado por tres tecnologías de generación energética. En este caso, las tecnologías por utilizar serían la pirólisis, la gasificación y la biodigestión, las cuales requieren precisamente de materiales orgánicos para que generen combustibles.

El ingeniero químico, Carlos Ceballos Marín, afirma que uno de los aportes científicos importantes que se espera lograr con el proyecto está relacionado con la integración de procesos termoquímicos y biológicos en una escala operativa. Explica que “los residuos orgánicos se someterán a estos procesos de transformación buscando generar un mayor rendimiento de gas, que puede aprovecharse tanto para producir energía como para procesos térmicos y para generar productos de alto valor agregado como carbón activado, biochar funcionalizado y algunos compuestos químicos”.   

Gasificador utilizado para el proyecto, ubicado en el laboratorio Ciencias de la Energía de la Facultad de Minas, en la UNAL – sede Medellín.

Además, se tiene previsto realizar una caracterización de diversos sistemas urbanos, ya que los residuos orgánicos son muy comunes en campus universitarios, centros vacacionales, hoteles y edificios residenciales o gubernamentales. En ese sentido, el investigador Marlon Bastidas Barranco, indica que existe un doble propósito: “por un lado, se reduce la carga contaminante convirtiendo los residuos orgánicos en un producto y, por otro, se genera un combustible que puede ser aprovechado para satisfacer las necesidades energéticas en las comunidades caracterizadas”.

Por lo tanto, el desarrollo de este proyecto no solo supone un avance en materia investigativa, sino que también puede generar un gran impacto en el departamento de La Guajira. “Esta es una apuesta social importante porque está dirigida a solucionar problemas ambientales de las comunidades, disminuyendo la contaminación orgánica en suelos y ríos gracias a que se convierten en combustibles que pueden ser sustitutos apropiados de la leña o de los combustibles fósiles”, dijo el académico Bastidas Barranco.

Asimismo, el investigador Ceballos Marín expresó que este podría ser un comienzo para desarrollar nuevos esquemas sociales, empresariales y colaborativos en la región, “esta iniciativa podría sustituir el uso de combustibles fósiles y propiciar el acceso a la energía eléctrica en algunas zonas que hoy no cuentan con este servicio”, puntualizó.

En cuanto al impacto académico, participar en estos proyectos posiciona a Uniguajira como un actor importante en el sistema nacional de ciencia y tecnología del país, y en especial de la región Caribe. Según el ingeniero Bastidas Barranco “este estudio contribuye al mejoramiento de los indicadores de calidad de los programas de la universidad, con la publicación de artículos, la formación de docentes y estudiantes y el mejoramiento tecnológico de los laboratorios”.

Conviene mencionar que durante la ejecución de la investigación se espera realizar algunas pruebas en el laboratorio de energía que actualmente se construye en la Alma Mater, financiado con un proyecto aprobado por el Sistema General de Regalías y para el cual se complementa una dotación con equipos producto de la participación en las alianzas ENERGÉTICA 2030 y SENECA, que hacen parte del ecosistema Colombia Científica.

Por consiguiente, ser parte de estas iniciativas propenden por el desarrollo de competencias investigativas y de capital humano con formación de alto nivel, que en palabras del docente Ceballos Marín “permite tener un mayor nivel académico en la región y puede representar más desarrollo social y económico para el departamento”.  

Alicia Polo Daza

Periodista Uniguajira

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