Más del 70% de los hogares guajiros resuelven la alimentación diaria de forma recursiva.

Así lo reveló un estudio adelantado por la Universidad de La Guajira

Un equipo de docentes investigadores del programa de Licenciatura en Educación Física, Recreación y Deporte de Uniguajira, a través de la cofinanciación de la empresa AON Risk Services Colombia y el apoyo de técnico del programa Cerrejón en Movimiento, desarrollaron un trabajo de investigación sobre las prácticas alimentarias de La Guajira. El estudio fue liderado por el grupo de investigación Artes Corpori y apoyado por el grupo GIGUA.

Con este proyecto regional denominado “Estudios de los imaginarios colectivos y prácticas asociadas a la alimentación de la población guajira”, se logró conocer y caracterizar las costumbres alimentarias cotidianas que existen en el departamento y plantear algunas recomendaciones nutricionales y hábitos saludables que mejoren su calidad de vida.

Durante la ejecución del estudio se recorrieron los 15 municipios del departamento de La Guajira, donde se aplicaron 462 entrevistas, 139 cuestionarios de historia nutricional y hábitos alimenticios y 139 anamnesis alimentarias.

Unas de las múltiples conclusiones del proyecto, evidenció que el 70.35% de las viviendas en los centros urbanos de La Guajira son de estratos bajos y la necesidad diaria de alimentarse es resuelta de manera creativa y recursiva; entendiendo que la escasez económica es un limitante para acceder a alimentos nutritivos y manipulados de forma correcta.

Del mismo modo, se mostró que parte de la población del centro urbano aún mantiene una relación comercial significativa con las zonas rurales, por sus actividades de cultivos y ganadería, que consideran una buena fuente de alimentos y, además, por la contribución a la compra de productos locales a precios accesibles.

A través de los resultados del trabajo de investigación, se definieron lineamientos y sugerencias sobre cómo llevar una alimentación sana, sin dejar a un lado los saberes tradicionales de la región, además de la orientación para la práctica de actividad física que aporte al bienestar de las comunidades.

Conviene mencionar que los resultados fueron plasmados en el libro, “Imaginarios colectivos y prácticas asociadas a la alimentación de la población guajira”, publicado por la editorial de la Alma Mater, en el que se describe detalladamente todo el proceso de investigación.

Igualmente, se publicó un libro con fines pedagógicos titulado “Sabores y saberes para una nutrición saludable y feliz”, en el que se presenta de manera sencilla e ilustrada generalidades de los alimentos y se plantean recetas nutricionales mediante el diseño de menús típicos con sus técnicas de preparación.

“Este producto, que fue el fruto del trabajo en conjunto con la sabedora, María Alarcón Castro, también describe tradiciones saludables que se deben revitalizar y sugiere una serie de ejercicios deportivos como complemento de una sana nutrición”, manifestó la docente de Uniguajira y líder del proyecto María Fernanda Giraldo.

Así mismo, la académica señaló que gran parte de los ejemplares fueron entregados a la entidad cofinanciadora, AON Risk Services Colombia y al programa Cerrejón en Movimiento, una iniciativa liderada por la empresa minera que promociona hábitos de vida saludable en el ambiente laboral y familiar de sus empleados y en la comunidad guajira; y hoy cuentan con este material didáctico como apoyo para sus actividades.

Otro de los aspectos que se descantan, es que la calidad de las publicaciones que resultaron del estudio hace posible la consolidación de los indicadores que permiten mantener y mejorar el nivel de categorización de estos grupos de investigación de la Universidad de La Guajira en las convocatorias de medición que periódicamente hace Minciencias. 

“El impacto más valioso de este proyecto para el desarrollo regional radica en que el diálogo entre los saberes culturales y el conocimiento científico, además de describir los imaginarios y las prácticas relacionadas con la alimentación, permitió rescatar preparaciones que se han ido perdiendo, pero que están llenas de sazón y sentidos que evocan esas tradiciones de cultura del cuidado y amor filial a través de la comida”, puntualizó la profesora Giraldo.

Al frente del proyecto estuvo la profesora María Fernanda Giraldo Polanco, con el apoyo de un grupo de coinvestigadores integrado por Ricardo López Hernández, Marta Vega Gámez, Jesús González Ortega, Yaina Panciera Di Zoppola, David Fernández Bueno y la asesoría de la experta en cocina tradicional guajira, María Alarcón Castro.

Daniela Pedrozo Cuadrado

Periodista Uniguajira

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