«Cuatrocientos cincuenta trabajadores serían desvinculados de Cerrejón», denunció el Sindicato.

La empresa anunció el ajuste a la estructura para la operación actual

Mientras la empresa Cerrejón anunció el ajuste a la estructura al número de personas requerido para la operación actual, el Sindicato precisó que se trata de una masacre laboral puesto que 450 trabajadores serán desvinculados a través de un retiro voluntario.

Igor Díaz, Presidente del Sindicato, anunció la realización de una serie de acciones sociales y jurídicas como rechazo a la decisión de la multinacional.

Expresó, que se trata de una masacre laboral puesto que 450 trabajadores quedaran en la calle, para engrosar la fila de desempleados en el departamento de La Guajira, además de la situación que se atraviesa por la pandemia del Covid-19.

 “Esa reducción de personal, a la brava, no es más que un capricho de la nueva administración, más ahora que los precios del carbón están repuntando”, puntualizó.

Por su parte, la empresa a través de un comunicado expresó que desde comienzos de 2019, Cerrejón está sufriendo el impacto de la reducción de la demanda internacional y la caída de los precios del carbón. Esta situación llevó a la compañía a iniciar la implementación de un plan de transformación que, de manera responsable, asegure la sostenibilidad de la compañía.

En 2020 la situación siguió siendo desafiante. Durante la pandemia por el COVID19, se pararon las operaciones durante 42 días para implementar las medidas de seguridad necesarias para reducir el riesgo de contagio. A esta realidad se le sumó una huelga de 91 días que detuvo completamente las actividades, incluyendo la exportación de carbón.

Además, los bloqueos a la línea férrea se han convertido en un modo de presión habitual para intervenir en temas que nada tienen que ver con Cerrejón. En 2020, en días acumulados, tuvimos más de 32 días de bloqueo, de los cuales, un solo evento fue de 20 días. En 2021, en menos de dos meses, ya hemos tenido bloqueada la vía del tren durante 12 días por una sola protesta que nada tenía que ver con nosotros. Son hechos que no solo tienen un impacto en nuestros costos, sino que también dañan la reputación de la compañía y Colombia como proveedores estables y hace que los clientes internacionales busquen carbón en otros países.

La responsabilidad de Cerrejón es la de buscar y ejecutar las medidas que permitan asegurar la sostenibilidad de la Compañía para seguir brindando beneficios a sus empleados, comunidades, departamento y a Colombia.

Tras la puesta en marcha de diferentes medidas, que incluyeron un programa de retiro voluntario, hoy ha sido necesario ajustar la estructura al número de personas requerido para la operación actual. 

Ha sido una decisión difícil, pero enfrentamos un momento muy retador y complicado en el que debemos entender que, si la compañía no opera, perdemos todos. Por eso, más que nunca, tenemos que unirnos, alrededor de la sostenibilidad de Cerrejon, empleados, contratistas, sindicatos y autoridades. 

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