Las provincias en La Guajira.

Luís Alonso Colmenares Rodríguez

Solo hay que tomar un vehículo, para viajar con cualquier pretexto, desde La Jagua del Pilar hasta Riohacha, y luego llegar a Maicao para seguir hasta Uribia y Manaure, para comprobar, a simple vista, que existen hechos y problemáticas en los municipios recorridos que se relacionan con altos indicadores de pobreza y desigualdad, pero que tienen potenciales explotaciones de sus riquezas naturales para superarlos, y no las pueden gestionar de manera eficiente o mediante la ejecución de proyectos de gran impacto, en razón a limitaciones técnicas, administrativas, financieras, o de cualquier otra índole.

El instrumento perfecto para llevar a cabo iniciativas en esa dirección son las Provincias Administrativas y de Planificación (PAP) y existe un amplio marco normativo que define los lineamientos técnicos, políticos, administrativos y jurídicos sobre del proceso. 

Corriendo el riesgo de excluir alguna, cabe mencionar la Ley 9 de 1989, ley 136, ley 388, ley 614, ley 617, ley 715, ley 1151 y la más importante del tema, como es la ley 1454 por la cual se dictan normas orgánicas sobre ordenamiento territorial, conocida como Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (LOOT). 

En dicha ley se establece la asociatividad como una herramienta que permite abordar de manera mancomunada, el diseño, implementación y ejecución de políticas, programas, proyectos y acciones de desarrollo de interés común, tanto para las autoridades territoriales como las nacionales, sobre la base de aplicar los principios de coordinación, concurrencia y subsidiariedad, además de la complementariedad, para que contribuyan al desarrollo sostenible, equitativo, competitivo y de gobernabilidad de los territorios.  

Entre los diferentes esquemas asociativos que contiene la LOOT está el de las PAP que lo define el artículo 16 como “Dos o más municipios geográficamente contiguos de un mismo departamento podrán constituirse mediante ordenanza en una provincia administrativa y de planificación por solicitud de los alcaldes municipales, los gobernadores o del diez por ciento (10%) de los ciudadanos que componen el censo electoral de los respectivos municipios, con el propósito de organizar conjuntamente la prestación de servicios públicos, la ejecución de obras de ámbito regional y la ejecución de proyectos de desarrollo integral, así como la gestión ambiental.” 

Es decir, la iniciativa para crear una PAP no exclusiva de los alcaldes, sino que también la pueden proponer el gobernador o el diez por ciento de ciudadanos de los municipios que se vayan a constituir en provincia; y la creación le corresponde a la Asamblea Departamental previa autorización del Concejo de cada uno de los municipios que la conformarán. 

Ahora bien, la importancia de las PAP radica en que son entidades para planear y administrar el territorio en una escala mayor al municipio y con intereses comunes; de esa manera se convierten en una solución importante para unir esfuerzos que permitan planear el desarrollo del territorio en el largo plazo, teniendo en cuenta la vocación de cada municipio; además de organizar de manera conjunta la prestación de servicios públicos, ejecución de obras de ámbito regional, ejecución de proyectos de desarrollo integral, incluyendo la gestión ambiental. 

En este orden de ideas, la LOOT abre una importante oportunidad a los municipios de La Guajira para que se organicen en forma de provincias y, de manera conjunta, lograr el desarrollo que necesitan.  

Pero esa posibilidad solo puede lograrse siempre que los respectivos alcaldes puedan superar todos los defectos de la naturaleza humana, dejando a un lado los celos políticos, mezquindad, intereses personales, ambición politiquera, entre otros defectos que no han permitido sacar adelante muchos proyectos que necesitan los municipios del departamento de La Guajira. 

Uniendo esfuerzos con las PAP se pueden conseguir mayores recursos a través de las diferentes fuentes nacionales como por ejemplo el Sistema General de Regalías y el Sistema General de Participaciones, entre otros. 

En La Guajira se pueden crear tres provincias en el siguiente sentido: 

1) La Provincia del Ranchería, en la medida en que de una u otra forma son afectados de manera positiva por el río, conformada por los municipios de Albania, Hatonuevo, Barrancas, Fonseca, Distracción, San Juan del Cesar, El Molino, Villanueva, Urumita y La Jagua del Pilar.  

2) La Provincia de la Frontera, por la importancia que siempre ha tenido la relación comercial con la frontera venezolana, integrada por el Distrito de Riohacha, Maicao y Dibulla.  

3) La Provincia Wayuu, reconociendo que la mayor población de esta gran nación está distribuida en los municipios de Uribia y Manaure.  

Por supuesto que nada de lo expuesto pretende ser una verdad revelada, sino una propuesta para promover un debate sano y positivo al que se debería vincular la gobernación, Asamblea, Cámara de Comercio y Universidad de La Guajira, para promover unos foros que ilustren a los alcaldes, concejales y comunidades, con el fin de considerar el tema de las PAP como una vía de oportunidad para el desarrollo. 

Hay ejemplos que ya se conocen al respecto en los departamentos de Santander y Antioquia.

Y debe quedar claro que una propuesta de esta naturaleza tiene que garantizar la expresión material del principio de Multietnicidad contenido en el numeral 17 del artículo 3º de la LOOT, para que los pueblos indígenas también ejerzan su derecho de planeación y gestión en armonía y concordancia con las demás comunidades y entidades territoriales. 

Como dijo el gran filósofo… se las dejo ahí. @LcolmenaresR

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