Colombia: Por una campaña de vacunación de la COVID-19 incluyente

Malteser International y Medical Teams International expresamos preocupación por el anuncio del gobierno colombiano sobre el hecho que los migrantes en situación irregular no serían considerados en el programa nacional de vacunación.

De acuerdo con Migracíón Colombia, hay 1.76 millones de migrantes venezolanos en Colombia, el 55% de los cuales se encuentran en situación migratoria irregular. El Ministerio de Salud explicó que los migrantes en situación regular podrán acceder a las vacunas a través del mismo proceso y en el mismo orden que los nacionales colombianos, sin embargo, aquellos en situación irregular no tendrán derecho a ser vacunados en Colombia.

Como organizaciones humanitarias con larga trayectoria en campañas de vacunación, creemos que esta es una decisión desafortunada desde los puntos de vista epidemiológico y ético. El objetivo principal de la campaña de vacunación debería ser detener la propagación de la COVID-19, que no respeta fronteras ni estatus migratorio.

Representantes del Ministro de Salud han afirmado que sería demasiado difícil identificar, registrar y dar seguimiento a los migrantes en situación irregular. También señaló que la vacunación de los migrantes transitorios y ‘pendulares’ pondrían en riesgo los esfuerzos de vacunación y fomentaría nuevas oleadas de migración irregular.

Creemos que estos obstáculos pueden y deben superarse mediante la planificación, la coordinación y el compromiso con la equidad y la eficiencia para poner fin a esta pandemia. Una política sólida de vacunación contra COVID-19 debe ser integral y dar prioridad a las poblaciones vulnerables a la infección y la muerte, incluidos los ancianos, los trabajadores de la salud y otros trabajadores esenciales. También se debe considerar a los grupos que han sufrido por el impacto de la COVID-19 y siguen siendo los más vulnerables: los pobres, las personas sin hogar, marginados y aquellos quienes padecen hambre.

“La respuesta a la crisis humanitaria venezolana siempre ha sido, y debe seguir siendo, un esfuerzo nacional, regional e internacional. No se justifica diseñar un proceso de distribución de vacunas para los migrantes en situación irregular por separado de la población en general. La única forma de acabar con la pandemia en Colombia es vacunando a la población entera”, dice Steve Cooke, Director de País de Medical Teams International en Colombia.

 “COVID-19 desenmascaró las desigualdades crónicas y sistémicas incrustadas en los sistemas de salud de todo el mundo. También nos ha enseñado lo peligrosas que pueden ser las desigualdades, tanto entre países como dentro de los países mismos, para nuestra salud colectiva”, dice Ricardo Tapia, Coordinador de País para Colombia para Malteser International Américas.

Los migrantes en situación irregular a menudo se emplean en la economía informal y, en gran medida, se han dejado fuera de los programas de asistencia del gobierno. En Colombia, la población migrante vulnerable ha enfrentado desalojos, pérdidas de ingresos, y tiene el acceso cada vez más limitado a alimentos y agua – factores que sólo exacerban la propagación del virus.

Excluir a los migrantes irregulares, que representan el 55% de la población migrante, pone en riesgo la efectividad de toda la campaña de vacunación. Con 2.05 millones de casos Covid-19 y 52,523 muertes al 28 de enero de 2021, el número de víctimas de Covid-19 en Colombia es solo superado por Brasil en América Latina.

Este tipo de exclusión sistémica amenaza prolongar esta terrible pandemia y aumenta la xenofobia, que ha estado creciendo a un ritmo alarmante.

Malteser International llamó recientemente al acceso equitativo a las vacunas basado en un enfoque de solidaridad global. “Cualquier cosa que no sea un acceso equitativo a las vacunas conducirá al empeoramiento de una situación que ya es de por sí caótica. Esto debería quedar claro para todos los gobiernos que deciden cuánto apoyo financiero proporcionarán para el acceso global a las vacunas”, dijo Annette Wächter- Schneider, Directora de Programas y Secretaria General Adjunta de Malteser International.

No podemos permitirnos seguir enmarcando la atención médica como un privilegio, o los sistemas de atención médica como inflexibles para adaptarse a las necesidades de una población fluida. Este es un momento de para promover mayor equidad e inclusión. El acceso a una vacuna para COVID – 19 no puede depender de factores arbitrarios tales como ingresos, lugar de nacimiento, o estado migratorio. Escuchemos el llamado del Papa Francisco a rechazar los nacionalismos por las vacunas y reconozcámonos unos a otros como hermanos y hermanas.

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