Los guajiros no queriamos seguir mendigando.

Por: Noralma Peralta Mendoza.

Nelly Moscote

La eterna búsqueda de soluciones para los problemas milenarios de su comunidad, llevó a Nidia Sabino a probar con ser parte del poder, se hizo elegir concejal de su municipio: Uribia, por cuatro periodos y aunque las cosas mejoraron un poco para ella y su familia, la influencia política solo hizo que llegaran algunas mejorías a la comunidad, su gente seguía en las mismas condiciones de siempre.  Pude percibir la frustración en su rostro.   

Nidia Sabino.

“Me daba cuenta de el gran potencial que hay a nuestro rededor y que no lo aprovechábamos, veía que las mujeres hacemos artesanías, nuestros hombres, crían ovejos, pescan, el potencial turístico sin límites, todo lo bonito de la naturaleza, el potencial de energía solar; tenemos todo y no vivimos prósperos”.   Me dijo Nidia, una mujer que respira deseo de grandeza y progreso para su Portete del alma,  mientras me mostraba los planes de negocio que con el apoyo de ADEL Guajira, realizaron los amigos de su entorno, liderados por Roland Fince.

Ronald; wayuu raizal, curtido por la pesca, con un español distorsionado propio de los acostumbrados a hablar en su lengua materna, repleto del entusiasmo que produce tener posibilidades certeras y la ilusión de mejorar las condiciones de vida de su etnia.   Me contagia su energía alegre al hablarme de la Asociación Iwasay de Portete. Yo solté la carcajada por ese nombre.  El no podía dejar de hablar de sus planes para que todos en su entorno se vuelvan productivos.

“Cuando inició la Agencia hace año y pico, soñamos con que nuestros usos y costumbres nos dieran para sustentar la familia; porque no queremos pedir sino hacer empresa, pero no sabíamos cómo.   Hoy el sueño es una realidad; mis hermanas y sobrinas ahora venden sus chichorros doble faz y sus mochilas a mejor precio.   Ahora que hemos tenido el apoyo de ADEL Guajira, como comunidad tenemos una marca  La Asociación Iwasay de Portete.   Tenemos 5 planes de negocio para lo de la energía solar, ganado caprino, turismo, pesca y las artesanías…  todas estas riquezas son de nosotros y pueden aportar prosperidad para nuestra etnia” afirmó Ronald Fince, visiblemente complacido.

Para Nidia su mayor logro ha sido gestionar que la Agencia de Desarrollo Económico se estableciera en La Guajira, “ Me toco zapatearla bastante, caminé, me asoleé, viví la oposición de los que piensan en su beneficio personal o familiar, también me encontré con gente buena que igual que yo estaban cansados de mendigar y querían una solución  permanente a esta sed eterna de nosotros los wayuu y otros que querían ayudarnos a lograrlo, como la Señora Nelly Moscote”.  Manifestó Nidia, mientras conversábamos de los grandes favores que hace el aprender a ser formales, a tener planes de negocios claros, a  conectar los productos y servicios con compradores del mundo a través de la internet, que son algunas de las oportunidades que se abren para todos los guajiros, con los servicios y herramientas que ofrece ADEL Guajira. 

“Yo soy la pionera de ADEL aquí en La Guajira y me siento agradecida con Dios, porque lo logramos.   ADEL nos ha dado herramientas de prosperidad, justicia y podemos tener una concertación, un dialogo directo.   Ya  no tenemos que depender del gobierno de turno para que nos ayuden, porque con nuestros usos, costumbres y valores ancestrales, que nos enseñaron nuestros ancestros, ahora si de verdad nos sustenta la vida.  

Las  herramientas de gobernanza, que tanto nos costaba entender, por nuestra idiosincrasia, nos han mostrado lo que valemos como personas, como etnia, y junto con lo que la naturaleza  nos regala, nos sentimos optimistas por un futuro como el que he tenido en mi mente hace muchos años…  Me siento Orgullosa y Contenta”. Sonríe Nidia con esa satisfacción que produce la consciencia de valor.

La mesa estaba llena de proyectos por evaluar, Nidia y Ronald estaban revisando los logotipos que el asesor de publicidad presentó para Iwasay de Portete. Nelli Moscote le Gerente de ADEL Guajira, les mostraba en la computadora, como se vería la marca en la Tienda virtual Wajiira, que ADEL Guajira desarrolló para que todos los asociados puedan comercializar sus productos.

Nidia tenía el rostro de aquel que se siente orgulloso de lo bien que crece su hijo: ADEL, Ronald tenia los ojos chisporroteando de felicidad, su marca, su sueño, su proyecto era una realidad, Iwasay de Portetr ahora se comunica con todo el mundo, asi como se lo enseñaron en la capacitación de manejo de las TICs.  Nelli por su parte, con su espléndida sonrisa,  no podía ocultar la satisfacción que se siente cuando se es parte del desarrollo económico de su propia tierra, materializado hasta ahora, en Portete del Alma de Nidia y Ronald.

Aunque Ronald y sus socios van más avanzados, como ellos 17 asociados a ADEL GUAJIRA, ya están en el proceso de fortalecimiento de su marca para comercializar con el mundo sus productos y servicios.  De uno en uno, los pescadores, pastores, artesanos, comerciantes y oferentes de servicios turísticos del sector indígena y rural, se van convirtiendo en empresarios que generan empleo, progreso y desarrollo para su entorno próximo.   

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.