La Guajira debe recuperar su curul en el Senado de la República.

Por: Betty Martínez Fajardo

El próximo 13 de marzo de 2023, los colombianos participaran de un nuevo proceso electoral  para elegir Senadores y Representantes,  en medio de una pandemia que sigue sacudiendo a la humanidad.

Desde la elección popular en Colombia, definida en la Constitución de 1.991, La Guajira solo ha logrado tres senadores propios,  Amilkar Acosta Medina, quien fue Presidente de esa Corporación, Jorge Ballesteros Bernier y Santander Samuel Lopesierra. Tampoco se ha logrado Senador por la Circunscripción Especial Indígena.

Es decir, han pasado dos periodos que equivale a  ocho años sin tener voz propia en el Senado, agarrados de una lista de otras regiones quienes llegaron a conquistar votos pero sin una real contraprestación a los intereses de un departamento que es mucho lo que económicamente le aporta a la Nación, a través de la explotación de sus recursos naturales.

Los Senadores que llegaron a llevarse los votos de los guajiros, no representan en su mayoría la opinión de quienes residen en el departamento,  representan un sistema intrínseco de recursos económicos para movilizar esa votación necesaria para lograr el triunfo.

A lo que se suma una población desconfiada que poco cree en la clase política del departamento, totalmente polarizada en cada proceso electoral, cansada  porque generalmente son las mismas familias que aspiran al poder y con una población de nuevos profesionales que prefieren dedicarse a lo privado que a lo público.

Reacciones

La activista de Derechos Humanos, Fabrina Acosta, considera que es importante que el departamento cuente con una voz propia en el Senado, toda vez  que este es un país centralista, que le falta madurar hacia las regiones, y que le falta entender  la diferencia y la multiculturalidad.

Advierte, que contar con Senador propio, abre panoramas de relacionamiento y se podría pensar en el desarrollo de La Guajira como fuerza regional. “Somos una región ricamente pobre y esa paradoja debe cambiar”.

Expresó que La Guajira tiene la capacidad de poner un senador o una senadora, para  fortalecer la  presencia en el legislativo y tener mucho más peso en el Congreso.

“Es necesario avanzar en ese fortalecimiento del aparato político. Este mundo y ese sistema más allá de lo económico o de lo cultural o social es estructuralmente político y necesitamos fortalecer nuestra estructura política en el legislativo”, dijo.

Luis Guillermo Baquero, politólogo y especialista en Gestión Pública, considera que es clave que La Guajira recupere esa curul, y en un mejor escenario tener varios senadores porque ayudará a mejorar la incidencia que se tiene sobre la solicitud de recursos y de proyectos de inversión para el departamento.

Además,  ayuda a aumentar la representación de guajiros en altos cargos del gobierno nacional,  disminuye la desventaja que se tiene frente a otros departamentos de la región caribe como Atlántico y Cesar que tienen gran cantidad de Senadores lo que les ayuda a contar con mucho más recursos desde el gobierno nacional.

“Creo que es el momento para que La Guajira, le dé la oportunidad a nuevos liderazgos, a nuevas personas jóvenes, mujeres que están preparándose para asumir esos retos de representar al departamento de La Guajira en el Congreso de la República”, dijo.

En ese mismo sentido, la politóloga Margarita Crespo Habib, considera que contar con la representación guajira en el Senado nuevamente, más allá de ser una victoria en términos de capacidad de decisión nacional, significaría volver a tener una voz capaz de liderar con altura la agenda de retos territoriales del departamento, entre los que se incluyen  la revolución de las energías alternativas, la reconversión económica post minería, la integración territorial y el posicionamiento regional.

“Está la oportunidad para recuperar el poder electoral local al servicio de nuestros intereses, el cual ha sido bien aprovechado por otras casas políticas. Es el momento de entender la importancia de los espacios que jamás debimos perder; y aunque tengamos el desencanto y la desconfianza por años acumulados de malas prácticas en el ejercicio político, nunca debemos escatimar esfuerzos para retomar el rumbo, ahora con una conciencia colectiva distinta”, puntualizo.

Por su parte el Consultor Político, Jaime Alfredo Móvil Brito, puntualiza  que además de importante es casi que hasta obligatorio contar con un Senador en el siguiente periodo legislativo.

Plantea,  que es inaudito que a los guajiros les  resulte difícil la tarea de hacer grandes consensos que permitan hacer el esfuerzo para  lograr tener mínimo un Senador.

Precisa, que un senador amigo o vecino no puede tener equivalencia con uno propio, por lo tanto considera que es hora de recuperar esa curul para el departamento,  que se deba y trabaje para ella.

Por ello, invita  a los grupos de intereses, a la ciudadanía guajira, a la dirigencia política del departamento, a los jóvenes y a todo aquel que sienta pertenencia con el  departamento que pongan  la causa de un Senador propio por encima del ego y otros intereses, uniéndose  y por primera vez en mucho tiempo se reme hacia el mismo lado.

“No contar con un Senador guajiro es una talanquera para el desarrollo que tanto queremos y que no podemos seguir siendo el plan B en la agenda legislativa de otros senadores “amigos””, dijo.

La investigadora y médico pediatra, Ileana Curiel, recuerda  que para nadie es desconocido que desde hace algún tiempo se vive una crisis del liderazgo político en La Guajira y es necesario trascender al éxito electoral y conducir los destinos de La Guajira, por lo tanto se requiere una renovación del liderazgo en el departamento que le haga peso a la falta de legitimidad de la dirigencia política local.

Para recuperar la curul, manifiesta que es urgente  superar las divisiones, el clientelismo y los conflictos internos que obstaculizan que pueda llegar un o una “representante de todos y poder llegar juntos o juntas. El foco debe ser una agenda conjunta de prioridades de la región en materia de políticas económicas, inversiones públicas y proyectos estratégicos.

“Necesitamos una lideresa o un líder capaz de fortalecer la participación ciudadana y movilizar el voto de opinión, que en su camino incluya dirigentes jóvenes con capacidad de liderazgo y que cree una red poderosa que le sostenga; así no será golondrina aislada, esta red que tenga incidencia política y visión para participar en debates políticos sobre temas trascendentales para La Guajira como la paz, la equidad étnica, la justicia, el manejo económico, la política internacional y los derechos”, dijo.

Sobre el mismo tema, el Politólogo con énfasis en Gobierno y Políticas Públicas,  John Deluque Pinilla, argumenta que es importante que  los guajiros apuesten por unas causas comunes que apalanquen el desarrollo que tanto se anhela, y uno de esos aspectos precisamente es contar con una representación en la cámara alta (Senado),  espacio donde se concentran las mayores fuerzas políticas de este país.

“Con el objetivo de poner en la agenda pública del país los sentidos problemas que hoy aquejan al departamento,  y logrando mayor participación en proyectos de alta importancia como el presupuesto general de la nación, es importante contar con una representación propia en la cámara alta que haga equipo con los demás senadores del Caribe y los representantes para generar iniciativas que mejoren la calidad de vida los guajiros”, puntualizó.

La educadora y escritora Wayuu, Delia Bolaños, manifiesta que  La Guajira es un departamento que posee la riqueza más grande de Colombia, gas, carbón, sal, turismo y ahora energía renovable, acompañado de años de atraso debido al sometimiento mismo de la ignorancia  del que no ha podido salir, pese a los fenómenos derivados del mismo, como la hambruna, la pobreza, la miseria, la desolación y el aprovechamiento constante de aquellos que han utilizado esta misma ignorancia.

En razón de ello, considera que es  importante educar con calidad a los  niños y jóvenes, con amor por su tierra,  y que entiendan que la riqueza está en servir desde su arte o profesión, por lo tanto  cuando eso ocurra se podrá contar no solo  con un Senador, sino hasta con tres entre ellos el de la circunscripción especial indígena,  lo que  será  el final de la tradición más corrupta de Colombia.

El investigador y Ex secretario de Planeación de La Guajira, Mauricio Ramírez Álvarez, manifestó que La Guajira requiere tener representación directa en el Senado Colombiano para defender sus intereses y promover iniciativas que los beneficien.

“Los Senadores que han sido electos con votos de La Guajira (que son muchos) abogan solo para sus propios departamentos e intereses, La Guajira solo es una tienda para conseguir votos para ellos, por ello La Guajira y los guajiros quedan marginados de las grandes decisiones y proyectos que se definen a nivel nacional”, dijo.

El economista e investigador, Cesar Arismendy Morales, explicó que en  Colombia ha hecho carrera que los modelos de desarrollo social y económico de las regiones se encuentran determinados por la capacidad política y vocación de poder que ellas demuestran.

Además que las regiones tienen la posibilidad de apropiar recursos para mejorar sus condiciones de vida, en la medida en que la representación política permite generar interlocución con capacidad de poder y orientar inversiones públicas para satisfacer las necesidades de la población en los departamentos. En esa medida, el esquema nacional de redistribución de los recursos y de inversiones del Estado se caracteriza por priorizar regiones demográficamente concentradas, con alta demanda interna y de importante representación política (mayoría de votos).

“Por eso es importante hacer el máximo de esfuerzo por tener un interlocutor de poder desde la región, quien a través de la calidad de su desempeño permita acceder a las inversiones.  Para ello la región debe contar  con la suficiente ambición de poder y realizar un acuerdo interno, que a través de la eficiencia electoral llevar al mejor de sus ciudadanos a estos espacios en nombre de los guajiros rindiendo cuentas. Solo así se pueden romper las estructuras centralistas que ahogan a las regiones cuando no cuentan con representación política de calidad, especialmente en el Senado”, dijo.

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