Sin evidencias científicas creman cuerpos de personas por Covid-19.

Familias wayuu se oponen a cremación.

La unidad es una de las principales características de las familias wayuu. Foto: Betty Martínez Fajardo.

Por: Betty Martínez Fajardo.

Un documento de la Organización Mundial de la Salud, del 24 de marzo de 2020, da cuenta de una serie de orientaciones del manejo a los cadáveres de personas que hayan muerto por Covid-19 presunta o confirmada.

En las consideraciones básicas, se indica que La Covid-19 es una enfermedad virica respiratoria que afecta principalmente a los pulmones.

Se reafirma que el virus de la Covid-19 se transmite entre personas mediante gotículas, fómites y contacto directo, y es posible que se transmita también a través de las heces. No se transmite por el aire.

En el documento se indica, que al tratarse de un virus nuevo cuyo origen no está del todo claro todavía, como tampoco la evolución de la enfermedad que provoca, es recomendable adoptar más precauciones hasta que se disponga de más información.

De manera contundente afirman que salvo en casos de las fiebres hemorrágicas (como el ebola o la fiebre hemorrágica de Marburgo) y del
cólera, los cadáveres no suelen ser infecciosos. Solo pueden serlo los pulmones de los pacientes con gripe pandémica, si se manipulan de manera incorrecta durante una autopsia tras su fallecimiento. De otro modo, los cadáveres no transmiten enfermedades.

Está muy extendida la creencia de que es preciso incinerar a las personas que han muerto de una enfermedad transmisible, pero eso no es cierto. La
incineración es una cuestión de elección cultural y de disponibilidad de recursos.

Hasta la fecha no hay pruebas de que nadie se haya infectado por exposición al cadáver de una persona que haya muerto a causa de la COVID-19.

Las personas pueden morir de COVID-19 en un centro de salud, en su casa o en otros lugares. La seguridad y el bienestar de todas las personas que manipulan cadáveres debería ser la principal prioridad. Antes de ocuparse de un cadáver hay que asegurarse de que se dispone de los suministros necesarios a efectos de la higiene de las manos y del equipo de protección personal (EPP).

Es preciso respetar y proteger en todo momento la dignidad de los muertos y sus tradiciones culturales y religiosas, así como a sus familias.

Hay que evitar la precipitación en la gestión de los muertos por COVID-19.
Las autoridades deben abordar las situaciones caso por caso, teniendo en cuenta los derechos de la familia, la necesidad de investigar la causa de la
muerte y los riesgos de exposición a la infección.

Familias Wayuu

La cremación de dos cuerpos de mujeres wayuu, que fallecieron en clinicas en la ciudad de Barranquilla, dejó al descubierto el irrespeto a una cultura que se mantiene a pesar de ciertas adversidades como no tener acceso a agua potable.

Uno de los casos tiene que ver con Mauricia Apushana, de la comunidad de Alainnawou-Los Olivos, resguardo de la Alta y Media Guajira, quien murió por una infección renal en una clínica en la ciudad de Barranquilla, cuyo cuerpo fue cremado sin autorización de sus familiares al parecer por también presentar síntomas por el Covid-19.

La otra situación se presentó con Luz Delis Pérez Zúñiga, de 30 años, quien desde inicios del mes de  marzo, se encontraba recibiendo atención médica especializada en la clínica de la Costa, por un cáncer que se le detectó.

Se conoció que el fin de semana, llegó de urgencias a la clínica del Norte, donde le aplicaron la prueba del Covid-19 al parecer por presentar algunos síntomas, sitio en el que finalmente murió.

La cremación de los dos cuerpos de las mujeres wayuu, generó una airada protesta de sus familiares quienes se opusieron al procedimiento y exigian regresar a sus territorios para entregarlas a la tierra que las vio nacer.

Los indigenas wayuu, consideran que se les está desconociendo el reconocimiento a la diversidad étnica, razón por la cual exigen como pueblo indígena que se aplique el Plan de Contingencia del pueblo wayuu frente al Covid-19.

El AntropólogoWeildler Guerra Cúrvelo, puntualizó en sus redes sociales que es urgente que el Ministerio de Salud expida normas con un enfoque diferencial para los indígenas fallecidos durante la pandemia.

El médico Jorge Borrego, considera que se debe replantear el manejo de cadaveres asociados a Covid-19, además que es un tema que debe ser revisado de manera urgente por las Secretarias de Salud departamental y los entes territoriales.

Por el momento, el dolor es doble para quienes mueren de manera probada o no por Covid-19, pues se les impide a sus familiares una sepultura digna y darles ese ultimo adios a ese ser querido que pasa a otro estado.

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