No murió por Covid-19 pero su cuerpo fue incinerado.

Ubeimar no le pudo cumplir a su mamá cuando entre llantos le pidió que regresara a casa con el cuerpo sin vida de su hija, Nellelsis Ibeth Diossa Muñoz.

Sus súplicas no fueron suficientes para que no se ordenara la cremación de Nellelsis, quien llegó remitida de la clínica Cedes en Riohacha a Barranquilla con un diagnóstico de posible Covis y donde murió al sobrevenirle un paro cardio respiratorio.

Ubeimar, pedía un día más esperando el resultado de la prueba de Covid-19 pero no lo logró, sin embargo después de la cremación recibió el documento donde le decían que su hermana no era positiva para el coronavirus.

El entiende la emergencia que se vive en el país  y los protocolos que se deben seguir y que exige el Ministerio de Salud, cuando una persona es diagnosticada con posible Covis-19, pero le sigue doliendo lo que le sucedió a su hermana.

Es triste también dijo la forma como la comunidad los ha estigmatizado, desde el momento en que su hermana fue diagnosticada con Covis-19.

Nellelsis dedicó su vida a la docencia, era licenciada en Lenguas Modernas, se desempeñaba como directora  del Centro Educativo Buenos Aires de Campana Nuevo en el municipio de Dibulla, desde el año 2016.

Fue docente del Jardín  Infantil Luis Eduardo Cuellar, Colegio Billigue James Dobson en Riohacha, institución educativa rural  Agropecuaria de Mingueo, docente de la facultad de Lenguas Modernas de la Universidad de La Guajira, tutora del programa  Todos a Aprender del Ministerio de Educación.

El municipio de Dibulla, en un acto especial reconoció el aporte de la docente en el sector de la educación.

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