En La Guajira ACNUR implementó una serie de medidas para atender emergencia por el coronavirus.

En el hospital de Maicao se dispuso de 25 unidades de refugio humanitario

Por: Betty Martínez Fajardo

De la mano del gobierno departamental de La Guajira y los entes territoriales, la Agencia de la ONU para los Refugiados –ACNUR- trabaja en la implementación de una serie de medidas para atender la emergencia humanitaria que podría presentarse en la eventualidad que se confirmen  casos positivos de coronavirus en la Península.

De esas medidas que ya se están trabajando se destaca las 25 unidades de refugio humanitario dispuestas en el hospital San José de Maicao como medida contingente en caso de la llegada del virus.

Las unidades funcionarían como hospital de campaña para atender a infectados o personas con síntomas asociados al Covid-19.

Para destacar que personal de la Cruz Roja y del hospital San José de Maicao, han colaborado con el ensamblaje que se empezó a trabajar desde el miércoles pasado.

También se definió la adecuación de zonas para aislamiento preventivo en los Centros de Atención, en caso de contagio o síntomas similares.  

Otras medidas

La  Agencia de la ONU para los Refugiados, también trabaja con otras medidas para reforzar el trabajo que en ese sentido lideran los gobierno locales como la puesta en marcha de  12 líneas telefónicas de atención a personas refugiadas y migrantes, como medida alternativa a la atención presencial que venía adelantando el equipo de los Puntos de Atención y Orientación (PAO) en los diferentes municipios de La Guajira y también en Valledupar.

Dichas líneas están siendo impulsadas gracias a un despliegue de piezas promocionales a través de redes sociales e intalación física en los principales lugares de afluencia de población proveniente de Venezuela.

Además contrataron  un coordinador en salud pública para el tema COVID-19 para la Guajira y disposición de un vehículo para la movilidad de su equipo, que tiene como tarea específica  asesorar en medidas a tomar para corregir protocolos que prevengan y mitiguen riesgos de salud pública.

La Agencia, también está liderando un proceso de identificación y adecuación de espacios para brindar atención a personas en situación de calle o similar en mayor riesgo de contagio.

Se conoció que a través de las rondas nocturnas, identifican  casos y realizan valoración médica.

En ese mismo sentido, diseñaron e implementaron una estrategia en agua, saneamiento e higiene (WASH) en albergues y comunidades de acogida, que contempla la instalación de puntos de lavado de manos (20 en el CAI y 6 más en los dos CARM) a las entradas de los Centros de acogida de Maicao y Riohacha, así como charlas de higiene y prevención.

A la vez, que con las autoridades sanitarias  desarrollaron   rutas de atención para identificación temprana y respuesta inmediata desde los Centros de Atención (CAI en Maicao-CARM en Riohacha y Maicao), ruta vinculada a los centros de Salud.

Una de las tareas que también implementaron son las actividades lúdico-educativas, recreativas y comunitarias en aras de la prevención de contagio y la salud mental, en tiempo de confinamiento prolongado, siguiendo los lineamientos del Ministerio de Salud.

También se entrega material didáctico y de uso del tiempo libre para aprender más sobre prevención de contagio.

Actualmente, Acnur atiende a cerca de 450 personas en los albergues ubicados en los municipios de Maicao y Riohacha.

Cabe recordar, que en un lote cedido por la Alcaldía de Maicao, a petición del gobierno colombiano  se abrió el Centro de Atención  Integral, el cual es operado por el Consejo Danés para los refugiados, donde en poco más de un año se  han atendido a más  de 3.400 personas provenientes de Venezuela, incluidos refugiados y migrantes así como colombianos que retornan en busca de trabajo y alimentos.

Comisionado de las Naciones Unidas

“Estoy profundamente preocupado por esta pandemia sin precedentes y su impacto en las personas refugiadas y sus comunidades de acogida. La crisis del COVID-19 ya ha tenido consecuencias significativas para nuestras operaciones, obligándonos a ajustar rápidamente nuestra forma de trabajar. Sin embargo, no escatimamos esfuerzos para ayudar y proteger a los refugiados de la mejor manera posible en estas difíciles circunstancias”, dijo Filippo Grandi, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

“Nuestra principal prioridad en la crisis del COVID-19 es asegurarnos de que las personas para quienes trabajamos estén incluidas en los planes de respuesta y estén debidamente informadas, al tiempo que apoyamos los esfuerzos de preparación y respuesta de los gobiernos donde sea necesario”, añadió.

El 26 de marzo, ACNUR pidió 255 millones de dólares (USD) como parte de un llamamiento más amplio de las Naciones Unidas, enfocado en un grupo prioritario de países que requerirán acciones específicas.

Aunque el número de casos notificados y confirmados de infección por COVID-19 entre las personas refugiadas sigue siendo bajo, más del 80% de la población mundial de refugiados y casi todos los desplazados internos viven en países de ingresos bajos o medios, muchos de los cuales tienen sistemas de salud, agua y saneamiento más débiles y necesitan apoyo urgente.

Muchos refugiados viven en campamentos densamente poblados o en zonas urbanas más pobres con una infraestructura de salud y unas instalaciones de agua, saneamiento e higiene (WASH) inadecuadas. La prevención en estos lugares es de suma importancia, señaló Grandi.

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