La cuarentena llegó a mi casa.

La ilustre visitante.

Por: Betty Martínez Fajardo.

En cada hogar o sitio de Colombia la noticia del Coronavirus, se vive de manera diferente. Este martes fue muy especial en mi casa del barrio José Antonio Galán en Riohacha, porque de la nada apareció uno de esos seres abandonados que uno de mis hijos acogió de manera inmediata, a pesar de las condiciones para atenderla porque iniciamos un aislamiento social obligatorio para evitar que el coronavirus nos llegue.

Ese ser que llegó buscando refugio, alteró por un momento pero al final los de casa decidimos acogerla mientras pasa la cuarentena, a lo mejor se quedará por siempre pero por el momento cuenta con un hogar.

La pequeña es muy delgada, y su aspecto nos dice que pasó varios días de hambre, un poco de agua le cayó bien mientras buscábamos que darle de comida preocupados que no se enfermara.

Su deseo de vivir es a flor de piel, corrió de un lado a otro tratando de marcar territorio, en momento reposaba y se quedaba tranquila.

No sabemos su nombre, y en familia tratamos de escoger el más sonoro, lo único cierto es que nuestra pequeña se muestra más calmada.

Su presencia en casa nos dice, que a pesar de la emergencia que vivimos nos llegan pruebas tal vez de la nada que puede ser una señal de vida.

Y es que no es fácil acoger a otro ser, en medio del cambio del diario vivir por la pandemia del coronavirus, un ser vivo que necesita de agua, comida y los más importante de amor.

Ese amor que todos buscamos para pasar esta cuarentena, porque no solo son los alimentos, es saber sobrellevar en familia los días de aislamiento, entender que en medio de ese encierro cada quien lleva el suyo propio, el que solo quiere escuchar música, el que intenta cumplir con su trabajo virtual, el que dedica horas y horas leyendo del covid-19, el que no se cansa de revisar todas las redes sociales, el que disfruta y replica la desinformación, las familias que se comunican virtualmente, el que se lava las manos a cada momento, a los que oran en acto de fe, a los que no cumplen con las recomendaciones y creen que pueden desafiar el virus, ese amor precisamente es de lo que disfruta hoy nuestra ilustre visitante.

Como se llama la pequeña, no sabemos aún, los chicos de casa impulsan un concurso en sus redes sociales para definir el nombre.

Toby.

La pequeña también llegó para alegrar al de casa a nuestro querido Toby, quien a pesar del celo entendió que le llegó la compañía perfecta.

Nuestra visitante esta noche y las que faltan encontró el sitio ideal para dormir, el cobijo perfecto para sobrevivir, mientras se define su nombre de una larga lista propuesta por varios amigos de mis hijos, Pandemia, Corona, Esperanza, Susy, Joselina Daza, Amalgama, Melody, Habana, Paranoia, Wira, Filomena, Wuhan y Covid.

La cuarentena por el corona virus inició en casa con una historia de vida, seguro que ese nuevo ser es una esperanza y nos regalará más de una alegría para sobrellevar este aislamiento social obligatorio.

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.