Por escándalo moral separan al parroco de la catedral de Riohacha de su cargo.

Momentos en que el Obispo de la Diócesis de Riohacha, Monseñor Héctor Salah Zuleta, presidia la Santa Eucaristia para entregar la parroquia de la Catedral de Riohacha al Padre Widmar Navarro. Foto, cortesia.

Por protagonizar un grave escándalo moral, en la parroquia del municipio de Barrancas, el Obispo de la Diócesis de Riohacha, Monseñor Héctor Salah Zuleta, separó al Prebistero Widmar Navarro Arismendy de la parroquia Catedral Nuestra Señora de los Remedios y del oficio evangelizador que desempeñaba como Vicario de Pastoral.

Salah Zuleta, solicitó al Prebistero, un tiempo de oración, análisis y reflexión espiritual que le permita valorar su ministerio y en lo posible enmendar el daño causado.

Además lo invitó a permanecer fuera de la Diócesis de Riohacha por un tiempo prudente que le facilite la valoración del llamado que ha recibido, de los dones y carismas que el Señor le ha otorgado y de la coherencia de vida que hace fructificar la semilla eficientemente sembrada.

La decisión del Obispo de la Diócesis de Riohacha, Monseñor Héctor Salah Zuleta, tiene que ver con mensajes amorosos que involucran al Padre Widmar Navarro Arismendy, y que circulan en redes sociales.

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