El fervor de los feligreses y el gusto por una mujer inspiró la canción “Oración a la Vieja Mello”.

Por: Betty Martínez Fajardo.

Alvaro Cuello Blanchar.

El gusto por una hermosa joven que casualmente llevaba el nombre de Remedios, además del fervor religioso acentuado fueron la inspiración de Álvaro Cuello Blanchar, para componer e interpretar la canción “Oración a la Vieja Mello”, que recoge todo el sentimiento de los riohacheros por la patrona de la ciudad la Virgen de los Remedios, que se celebra cada dos de febrero.

Su relato cargado de nostalgia pero también de alegría, contrasta con la viveza de sus grandes ojos y una amplia sonrisa, al recordar ese momento de inspiración que lo llevo casi que de una manera simple a tararear en su mente esa composición que sin quererlo es el himno a la fiesta de la Virgen de los Remedios.

A finales del año 1.989,  Álvaro Cuello Blanchar, llegó a Riohacha a trabajar y una de las situaciones que le llamo poderosamente la atención fue la forma coloquial y el fervor tan grande que veía en la gente por su Patrona. “Nunca en mi vida había visto un fervor religioso tan acentuado”.

Recuerda también como muchas de las jóvenes y las mayores, llevaban el nombre de Remedios, como el de la chica por la que sintió una profunda atracción que lo llevó a elevarle esa oración a la Vieja Mello.

Alvaro Cuello Blanchar. Foto cortesía.

El compositor

“Soy de los compositores que hace melodía y letra al mismo tiempo y no escribo,  eso lo voy haciendo en la mente y voy recapitulando la canción,  la voy cantando la canción fluye completa,  soy de la usanza antigua no uso ninguna tecnología, no me pongo a escribir los versos para después ponerle la melodía,  no voy cogiendo pedacitos en  grabadora o una melodía”, así describe Álvaro Cuello Blanchar, esa faceta que llena de alegría su diario vivir.

Cuenta Álvaro, que la canción arranca con la idea completa, y va narrando sus circunstancias, es decir la idea o imágenes que de golpe no las tiene desde el principio.

Se considera como un compositor bastante desconocido, porque no se ha dado a la tarea de buscar músicos para que le graben sus composiciones.

La grabación

Su  pausado relato lo lleva a recordar,  que lo primero que hizo fue registrar en el año de 1.990  la letra de la canción en la única notaria de ese tiempo  que atendía el notario Alfonso Povea Anicharico.

Corría el año de 1996, cuando Álvaro Cuello Blanchar,  decidió aspirar a la gobernación de La Guajira, lo que motivó para que su amigo Manuel Magdaniel,  le insistiera  en que diera a conocer esa faceta de compositor y cantante, lo que en su momento no aprobó por aquello que se descontextualizaba sus  aspiraciones políticas.

“Cuando aprobé la idea José Manuel Moscote, llamó a Yeyo Núñez y le pidió que me hiciera un CD, ellos se fueron para Valledupar, escogieron las seis canciones entre ellas “Oración a la Vieja Mello”. Salí de aquí un día cantando las canciones y llegue a estudio y las grabe el primer día cante tres y al otro las otras tres,  me vine no supe que hicieron,   ni que pasó,  de allí nació esa producción que se llama “Está de mi fiesta mi pueblo”, dijo.

 Esa producción, cuenta con dos canciones emblemáticas “Oración a la Vieja Mello” y “Esta de mi fiesta mi pueblo”,  de Máximo Móvil que ganó el festival de compositores y que nadie había grabado, años después la grabó Rafael Daza y últimamente fue incluida en la  última producción de Peter Manjarrez.

En el CD “Esta de mi fiesta mi Pueblo”, Álvaro Cuello, además de compositor muestra su faceta de cantante, allí interpreta canciones de compositores como Fredy Carrillo, Chema Moscote, Yeyo Núñez, además del clásico Carmencita de Leandro Díaz.

Para esa producción se contó con el acompañamiento de tres acordeoneros  Jhony Gámez, Franco Arguelles y José Hilario Gómez.

Álvaro, recuerda que esa agraciada mujer que le sirvió de inspiración para escribirle a la Vieja Mello, vive actualmente en la ciudad de Bogotá, en un hogar estable, por la que siente mucho cariño y con quien aún conserva una buena amistad.

Nuestra Señora de los Remedios. Foto: Betty Martínez Fajardo.

El himno

“Oración a la Vieja Mello”, se convirtió en el himno de los riohacheros para cantarle a su patrona, a quien veneran en un acto de fe. Desde el momento en que salió la grabación, fue apropiado de manera inmediata por la población y cada víspera de la fiesta se escucha en las estaciones radiales, en los negocios, en los vehículos, y se convierte en esa expresión popular porque narra de manera tranquila una experiencia personal.

Cuando Álvaro, escucha su canción a la Vieja Mello,  le vienen un cumulo de sentimientos encontrados,  los recuerdos de ese momento, pero con una particularidad y es que  alrededor de esa composición lo que hay  es felicidad, alegría, tiempos bonitos, optimismo.

Hoy le sigue cantando a la Vieja Mello, a quien con fervor le pide otro milagro que le paguen las regalías por esa canción que sigue sonando como un acto de fe a la patrona de Riohacha.

“Perdona vieja Mello si en tu día, llegan tus devotos confundidos, uno que es para ti desconocido pues no tiene costumbre de rezar, pero es que yo prometí regalar, a la más linda nacida en tu día, junto con el amor del alma mía las bendiciones que les puedas dar, por eso te la vine a encomendar,  cuídala mucho y sírvele de guía. Cuídala,  cuídala,  Vieja Mello que ella es el amor del alma mía”.

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