En La Guajira avanza proyecto STR06 Refuerzo Eléctrico – Anillo de La Guajira

El proyecto de Refuerzo Eléctrico de La Guajira busca mejorar la confiabilidad del Sistema de Transmisión Regional de La Guajira, agregando una línea eléctrica adicional desde Cuestecitas hasta Riohacha y una más, cerrando el anillo eléctrico, entre Riohacha y Maicao haciendo un sistema robusto que aumente la calidad del servicio y mejore las condiciones de voltaje, es decir, disminuyendo el número de salidas del servicio y minimizando el daño de equipo eléctricos, electrodomésticos y comerciales. Este proyecto fue adjudicado en septiembre de 2016, después de una convocatoria por parte de la UPME, Unidad de Planeación Minero – Energética.

En febrero de 2018 se terminó la etapa de protocolización de compromisos dentro del marco de la consulta previa, ejercicio adelantado en las comunidades de la Sierra Nevada de Santa Marta, Koguis, Arhuacos, Wiwas y Kankuamos, además de las comunidades Wayuu y algunos consejos comunitarios afrodescendientes.

En diciembre de 2018 se le otorgó la licencia ambiental y en febrero de 2019 inició construcción y se espera entregar la obra antes del 31 de diciembre de este año. La línea adicional irá desde la subestación que está en Cuestecitas hasta Riohacha, y desde Maicao hasta Riohacha lo que permitirá cerrar el anillo eléctrico.

Impacto del proyecto

-Si bien el beneficio del proyecto se localiza en los municipios de Maicao y Riohacha, el impacto positivo llega a toda la región.

-La mejora en el servicio impactará positivamente la calidad de vida de 50 mil familias directamente y de manera indirecta a todo el departamento, es decir más de 200 mil familias.

– Los beneficios del proyecto los van a percibir todos los habitantes del departamento, en términos de dinamismo económico.

– Concretamente, se puede decir que el beneficio consiste en darle robustez al sistema eléctrico actual de La Guajira.

-El sistema que opera a día de hoy se compone de una sola línea de 110 mil voltios, que va de la subestación Cuestecita hasta Riohacha; y otra única línea que va desde la subestación Cuestecita hasta Maicao. Esto quiere decir, que al depender de una sola línea, si esta llega a fallar queda sin servicio un área muy grande de la región (ya sea Maicao o Riohacha).

– Este proyecto lleva a que ante fallas o contingencias o, incluso, la necesidad de sacar alguna línea por mantenimiento, no se presentasen cortes en el servicio eléctrico dada la presencia de más líneas de transmisión.

– Este servicio va a mejorar la calidad del servicio eléctrico, va a hacer mucho más robusto el sistema de suministro eléctrico de la región, se van a reducir las fallas, se van a tener mejores niveles de tensión (minimizando las fallas en los electrodomésticos de las personas), y se va a lograr una mejor calidad de la potencia (los equipos eléctricos y electrónicos van a operar mejor). También va a permitir una mayor capacidad de transporte, para atender el incremento de la demanda de las ciudades.

 – Todos estos beneficios se traducen en mejores condiciones para las personas y una base para el desarrollo económico de la región, que históricamente ha tenido el suministro eléctrico como uno de sus mayores problemas.

– Tarifariamente no va a haber un cambio para la región, al ser un proyecto STR que paga conjuntamente toda la región Caribe, por tanto no es un proyecto que vaya a terminar pagando el usuario de La Guajira (proyecto de beneficio regional, que se va a pagar regionalmente).

Componente social:

– Este proyecto va más allá de construir unas líneas de alta tensión. Uno de estos, es el tema social. Aquí está incluido todo lo relacionado con consultas previas a comunidades étnicas (154 comunidades étnicas distintas que fueron consultadas para levantar este proyecto). El 70% de las áreas que toca el proyecto son de comunidades étnicas:

 – Estas fueron cerca de 144 comunidades Wayuu distintas. o Con las cuatro comunidades de la Sierra Nevada de Santa Marta: Koguis, Arhuacos, Wiwas, Kankuamos o También se tuvo relación con 6 consejos comunitarios afrodescendientes.

– Con estas comunidades se adelantó un proceso de consulta previa -que consiste entre otras cosas, en realizar un taller de impacto y de mitigaciones, un ejercicio de identificación de las compensaciones, y las firmas de varios acuerdos. La protocolización a través de acuerdos es un requerimiento de la licencia ambiental.

– Es importante señalar que fueron 154 acuerdos diferentes, todas las consultas se protocolizaron con acuerdo. Esta es un acta, que se firma en compañía del Ministerio del Interior, para establecer las vías de compensación y mitigación del proyecto sobre la comunidad.

 – Hoy en día, existe una gran relación con estas comunidades.

 – A su vez, dentro del tema social con las comunidades no étnicas hubo un trabajo social, de conocimiento e identificación del estado previo al proyecto, para determinar los posibles impactos y las posibles mitigaciones para los mismos.

Componente ambiental:

– La licencia ambiental fue otorgada en diciembre de 2018. – Con respecto a las afectaciones concretas que puede tener el proyecto se diseñó un trazado de la línea para evitar afectaciones en los cuerpos de agua, afectaciones en distritos de manejo integrado, y afectaciones en áreas protegidas.

– En muchos casos, se hicieron torres de transmisión mucho más altas de las habituales para minimizar la afectación forestal que hubiese podido surgir.

– La línea va a contar con más de 10,000 desviadores de vuelo, para evitar afectaciones a las aves migratorias de la región. – En la construcción se han hecho ahuyentamiento de fauna y su respectivo rescate, si llegase a ser necesario.

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