Situación de sostenibilidad y solvencia financiera del departamento de La Guajira

Deuda financiera con bancos y nación

Gobernación de La Guajira. Foto: Betty Martínez Fajardo

Por: Centro de Pensamiento Guajira 360°

En el periodo de análisis la Gobernación tenía un crédito con la banca externa, específicamente un crédito con el Banco Mundial para el financiamiento de inversiones en el sector de agua potable y saneamiento básico por valor de $180.000 millones de pesos con un plazo de pago de la última cuota hasta el año 2023. Durante el periodo de análisis el departamento pagó la suma de aproximadamente $6000 millones por concepto de intereses y $89.660 millones por concepto de amortización de capital. Cabe resaltar que a partir del año 2015 dado el nuevo desembolso adquirido en 2014, el departamento debió empezar a pagar un mayor monto por concepto de intereses y amortización de capital. Siendo primero 10 veces más de lo que se venía cancelando en años anteriores y en capital la cifra se multiplicó un poco más de 13 veces lo que afectó los indicadores de sostenibilidad y solvencia.

De acuerdo con lo expuesto por los funcionarios de la gobernación, las obligaciones contraídas con este crédito han disminuido la capacidad de adquisición de cualquier crédito adicional por cuanto los pagos de las obligaciones han disminuido el disponible de flujo liquidez sumado a las obligaciones que debe asumir el departamento con los pagos dirigidos a la Universidad de La Guajira. Dada esta situación se presenta un análisis de los indicadores de liquidez y solvencia teniendo en cuenta esta obligación financiera. En ambos indicadores se proponen dos indicadores adicionales a los estipulados por la Ley 358 de 1997  para tener unos indicadores mucho más ajustados y exigentes.

Indicadores de solvencia y sostenibilidad

La solvencia demuestra la capacidad financiera que tiene la entidad para hacer frente al pago de sus deudas y obligaciones, particularmente en lo referente a los intereses en el corto plazo ya que corresponde a la participación del pago de intereses de deuda financiera con bancos y nación en el monto de ahorro corriente. Este último es la diferencia entre los ingresos corrientes resultado de la sumatoria de los ingresos tributarios, no tributarios y transferencias corrientes y los gastos de funcionamiento de la entidad territorial.

Solvencia 1: Intereses / Ahorro corriente

Cabe aclarar que el cálculo de este indicador es mucho más ajustado que el dispuesto de la Ley 358 de 1997 ya que no se incluyeron en los ingresos corrientes los recursos del balance ni recursos de transferencias destinadas a inversión y en los gastos de funcionamiento no se toman en cuenta los gastos de funcionamiento incluidos en inversión. Esto con el fin de establecer unos indicadores más rigurosos que tengan en cuenta los recursos propios disponibles. En cuanto al ahorro corriente o el balance corriente, se refiere a la diferencia entre los ingresos corrientes y los gastos de funcionamiento totales.

Por otra parte, el cálculo de la “solvencia 2” hace referencia a un indicador similar al anterior. La diferencia radica en que esta medición muestra un escenario más ajustado a la realidad ya que una entidad al contraer una deuda tiene que pagar no solo intereses sino también la amortización del capital, por lo que se calcula de la siguiente manera:

Solvencia 2: (Intereses + amortización de capital) / ahorro corriente

El desempeño de las entidades territoriales está determinado por los límites establecidos en la ley 358 de 1997 en la que se resalta que el indicador no debe ser mayor al 40%.

Solvencia 1 los departamentos del Caribe 2012-2017

Fuente: Elaboración propia con base en datos del FUT y Operaciones Efectivas de Caja calculadas por el Departamento Nacional de Planeación

Al revisar los resultados del indicador de la solvencia 1, se puede notar que en general los departamentos de la región caribe presentaron indicadores muy por debajo del 40% establecido por la ley. Para el caso de la Guajira, solo en 2017 se sobrepasó tres puntos porcentuales, lo que generó que en esta vigencia se considerara que no tiene capacidad de pago, lo que implica necesita autorizaciones de endeudamiento distintas a las dispuestas en las leyes vigentes.  Solo el departamento de Bolívar tiene en el promedio de sus resultados de las vigencias 2012 a 2017 un resultado por encima de los límites legales debido a que durante 2014 su ahorro corriente se vio radicalmente disminuido.

En este estudio se identificaron con el objetivo de brindar mayor claridad a la situación de La Guajira algunos departamentos que por su condición de productores podrían ser útiles al momento de comparar. A saber: Meta, Casanare, Santander, Huila, Arauca y Tolima.

En relación con los departamentos productores, la Guajira y los demás departamentos del caribe presentaron comportamientos similares en relación con los resultados del indicador de solvencia 1, ubicándose muy por debajo del límite de 40%, a excepción de Tolima que estuvo muy por encima del límite en tres vigencias y en promedio, entre 2012 y 2017, estuvo 29 puntos porcentuales arriba de este.

Solvencia 2 los departamentos del Caribe 2012-2017

Fuente: Elaboración propia con base en datos del FUT y Operaciones Efectivas de Caja calculadas por el Departamento Nacional de Planeación

El panorama cambia cuando se analizan los resultados del indicador de solvencia 2.  Entre 2014 y 2017 el departamento de La Guajira sobrepasó los límites legales en promedio 39 puntos porcentuales. Lo que implica que una vez se incluye la amortización de capitales a los intereses que deben pagar las entidades por deudas adquiridas, se nota que La Guajira no es solvente desde hace por lo menos cuatro años.

Solvencia 2 los departamentos productores 2012-2017

Fuente: Elaboración propia con base en datos del FUT y Operaciones Efectivas de Caja calculadas por el Departamento Nacional de Planeación.

En relación con los otros departamentos productores del país, La Guajira presenta un similar comportamiento con Meta y Tolima en el sentido que en por lo menos tres vigencias son insolventes. Es importante tener en cuenta que, para todos los departamentos productores, a excepción del Meta, en el 2012 pasaron muy por encima los límites legales. Entre 2012 y 2017 solo el departamento de Santander fue en promedio solvente.

Sostenibilidad

Por otra parte, la sostenibilidad de una entidad territorial hace referencia a la relación entre el saldo de deuda pública sobre los ingresos corrientes. Es una medida de sostenibilidad financiera de largo plazo y su análisis se complementa con el indicador de solvencia. Este se calcula de la siguiente manera:

Sostenibilidad: Saldo de la deuda / ingresos corrientes A diferencia del cálculo de la Ley 358 de 1997, éste es más ajustado a la realidad puesto que las administraciones generalmente utilizan los recursos propios y las transferencias

corrientes para el pago de las obligaciones. De acuerdo con la norma el resultado de este indicador no debe ser mayor a 80%.

Sostenibilidad de los departamentos del Caribe 2012-2017

Fuente: Elaboración propia con base en datos del FUT y Operaciones Efectivas de Caja calculadas por el Departamento Nacional de Planeación

Los departamentos de La Guajira y del Cesar tuvieron resultados por encima del límite establecido por la ley 358 de 1997 entre las vigencias de 2015 a 2017. Esto implico que para esos años estas entidades no pudieran, por ley, contratar nuevas operaciones de crédito público.

La ley 358 de 1997 estableció un periodo de transición de dos años después de entrada en vigor para aquellas entidades que superaran estos límites, no obstante, El caso de la Guajira es particularmente preocupante pues en el promedio de los años 2012 a 2017 es el único departamento de la región caribe que sobrepasa los límites en 25 puntos porcentuales.

Sostenibilidad de los departamentos productores 2012-2017

Fuente: Elaboración propia con base en datos del FUT y Operaciones Efectivas de Caja calculadas por el Departamento Nacional de Planeación

En relación con los departamentos productores, la Guajira se encuentra comparativamente en desventaja al presentar situaciones de insostenibilidad en tres de sus vigencias, mientras el resto de departamentos son solventes en por lo menos cinco de los seis años analizados, a excepción de Casanare que sobrepasa los límites en 2015 y 2016.

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