Inversión privada llega a escuelas de comunidades wayuu para aseguramiento de agua.

Por: Betty Martínez Fajardo

Diecinueve sedes de la institución etnoeducativa del corregimiento de La Gloria, gozaran de una mejor calidad de vida, a partir de la inversión que viene realizando en La Guajira la fundación Agua Ayuda Colombia/ WaterAid, para acceso sostenible y permanente de agua potable, saneamiento e higiene.

La inversión también llega a las comunidades wayuu del área de influencia del corregimiento de La Gloria, jurisdicción del municipio de Manaure.

Lo que se busca por parte de Agua Ayuda, es construir un modelo de aseguramiento de agua, saneamiento e higiene para las escuelas y comunidades que pueda ser replicado por los gobiernos territoriales, la administración departamental y nacional.

La inversión depende de las necesidades en cada sede educativa, la cual estaría superando los 900 millones de pesos para este año, en tanto en las comunidades se podría llegar a un poco más de dos mil millones de pesos.

Manuela Pinilla, directora de la Fundación explicó que los temas que se vienen trabajando con los estudiantes y las comunidades wayuu son  el agua, saneamiento e higiene.

Además del programa de educación que se enfoca en el uso racional del agua, para que los niños aprendan y se apropien de cómo pueden consumirla de manera segura.

Así como la práctica  de buenos hábitos de higiene, y de lugares seguros para sus necesidades.

Puntualizó, que es  importante trabajar con las instituciones educativas porque saben el impacto que tiene para los niños no consumir agua segura, no tener buenos hábitos de higiene, no tener unos lugares donde hacer sus necesidades, porque eso incide de manera negativa en su proceso de desarrollo.

“Cuando los niños están en esas edades es cuando absorben mejor el conocimiento, cuando se pueden cambiar los comportamientos porque sabemos que el cambio de comportamiento es una tarea a largo plazo, entonces que los niños aprendan a cuidar el agua, aprendan a identificar cuando es segura cuando no y aprendan buenas prácticas de higiene para nosotros es clave”, dijo.

Baños secos

En la comunidad wayuu de Tokmana, por ejemplo la Fundación con más de mil metros de tubería llevó agua a la escuela directamente del micro acueducto.

Además instalaron una batería de baño seco para los niños y niñas, para evitar que se contamine el agua del subsuelo que las familias utilizan para sus necesidades básicas.

“Como todos sabemos la mayoría de nuestros indígenas toman el agua directamente no tienen ningún proceso de verificación, entonces la idea es tratar de evitar ese tipo de baño de arrastre hidráulico, y por eso instalamos los baños secos”, refirió Dauth Arguelles Figueroa Oficial de Programas.

Explicó que los baños secos son dos fosas con una excavación de un metro, donde se coloca un retrete simulado por una caja de madera y un mueble de baños semejando a los comunes y corrientes.

“Esas heces fecales después que se hace la deposición, los estudiantes utilizan una mezcla conformada de cenizas, arena y hojas secas que las cubre para evitar olor, y la presencia de animales como las mosca, y ayuda a sacar un poco la humedad para que la descomposición sea más rápida”, explicó.

Además se trabajó con los estudiantes el tema de higiene en el sentido de la necesidad de lavarse las manos, para evitar cualquier tipo de enfermedades.

Para ello utilizaron todo un sistema didáctico donde con adoquines pintados con la figura de las manitos, los niños  van hacia el baño en un color y salen de un color más rojo en señal que tienen las manos contaminadas llegan  hasta el lavadero de manos que se les instaló  y de allí salen al comedor a recibir sus alimentos.

“Ya ellos son  conscientes que van con sus manos completamente limpias al comedor”, puntualizó.

Ese proceso se apoyó con un filtro para que tomen agua segura, lo que   también ayuda a que se disminuyan las enfermedades que muy asiduamente atacan a los niños de esas comunidades vulnerables como la wayuu.

La comunidad

Leyla Moscote, es docente desde  hace 20 años en la escuela  Tokcomana, donde se atienden a  78 niños de los grados pres escolar a quinto de primaria, allí  se les enseña español como segunda lengua, ya que el primero es el wayuunaiki como  lengua materna.

La docente valoró la presencia de la fundación Agua Ayuda, porque logró solucionarles la falta de agua en la escuela con la instalación de todo un sistema que les permite a los niños el uso del baño, además del área de cocina para las personas encargadas de preparar los alimentos.

“La necesidad más sentida acá era el agua, el saneamiento básico, gracias a la fundación, bendecidos por Dios nos sentimos halagados por ese amor y el impulso que le pusieron a esta comunidad y ya sorteamos esa necesidad porque es la primordial del ser humano”, dijo.

Agregó, que espera que la administración municipal se interese un poco más en la institución puesto que la infraestructura poco a poco se ha ido deteriorando.

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