RETOS 2019: CALIDAD DE LA EDUCACIÓN EN LA GUAJIRA

Por: Centro de Pensamiento Guajira 360°

En la Constitución Política de Colombia, el artículo 67 establece que la educación es un derecho de la persona y un servicio público que tiene una función social; con ella se busca el acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica, y a los demás bienes y valores de la cultura. En línea con ese planteamiento, la calidad de la educación está relacionada con la capacidad de los sistemas educativos para dar respuesta a las necesidades de la sociedad, de modo que se logre preparar a los estudiantes para afrontar con posibilidades de éxito los retos que encontrarán a lo largo de la vida en sus diferentes contextos (personales, familiares, religiosos, sociales y profesionales). Dichos contextos tendrán incidencia directa en la forma que se comprende el concepto de calidad de la educación.

Sobre este tema, la literatura económica señala que el grado de escolarización (número de años) y la calidad de la educación obtenida en el desarrollo académico, tienen una relación directamente proporcional con el nivel de ingreso personal, la calidad de vida del grupo familiar y el crecimiento económico de una localidad, región y los países. Diferentes análisis así lo determinan, especialmente, aquellos llevados a cabo por Card y Krueger (1992); Krueger y Lindahl (2001); Duflo, 2001; Psacharopoulos y Patrinos, (2004); Hanushek et al. (2008); Barro (2013); BID (2017); Banco Mundial (2017)

Igualmente, la Unesco (2005) indica que el examen de los elementos principales de los sistemas educativos, así como de su interacción, permite efectuar una descripción útil para coadyuvar a la tarea de entender qué es la calidad, supervisarla y mejorarla.

En este orden de ideas, conocer y realizar seguimiento a los factores relacionados con la posibilidad de formar ciudadanos competentes, en línea con las características culturales y la capacidad productiva local y regional, se convierte en una clara necesidad del departamento de La Guajira, justo en un contexto en que requiere cambiar el modelo de desarrollo económico, caracterizado por ser altamente dependiente del sector extractivo y salir del proceso de intervención nacional que se lleva a cabo en el sector desde el 2017 y que se puede extender hasta el 2019. Tal como lo expone el Consejo Privado de Competitividad (2015), no importa cuán desarrollado esté un territorio en acceso a tecnologías de la información y competitividad o en ambiente de negocios; sin un recurso humano calificado no se podrá ser competitivo en los sectores de mayor valor agregado, sobre los que se pretende apalancar el desarrollo económico de los próximos años.

De acuerdo a lo anterior, se presenta a continuación una exposición analítica y reflexiva sobre algunos indicadores disponibles en torno al estado actual de la calidad del servicio educativo en el departamento de La Guajira. La información considerada para esta exposición proviene de fuentes oficiales como del Ministerio de Educación Nacional (MEN), el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Calidad de la Educación (ICFES), entre otras. Los indicadores de calidad educativa como los resultados en la prueba Saber aplicada en los grados 3°, 5° y 9° muestran una disminución en el porcentaje de estudiantes que obtenían resultados en el nivel insuficiente. Este comportamiento se ha presentado desde el año 2015 para los niveles 3° y 5°, mientras que en 9° empezó un año antes; las disminuciones ascienden a 10, 13 y 5 puntos porcentuales, respectivamente.

Con respecto a matemáticas el porcentaje de estudiantes en nivel insuficiente en cada uno de los tres grados es mayor a los observados en lenguaje, especialmente en 5°. Solo en 3° se ha presentado un descenso sostenido del porcentaje de estudiantes en dicho nivel de desempeño desde el año 2014 (8 puntos porcentuales), mientras que en 5° y 9° se ha revertido esta tendencia con un aumento en el último año.

Por otro lado, el Ministerio de Educación nacional ha desarrollado el Índice Sintético de Calidad Educativa (ISCE), se trata de un indicador compuesto que resulta de la medición y agregación de cuatro indicadores de la educación en Colombia correspondientes a los niveles de básica primaria, básica secundaria y media. Estos indicadores, cuya escala de medición va de 0 a 10, son: progreso, eficiencia, desempeño, y ambiente escolar. El indicador de progreso mide el avance del colegio con base en los resultados de las pruebas Saber (3°, 5°, 9° y 11°) del año inmediatamente anterior. Es decir, considera fundamentalmente la disminución del porcentaje de estudiantes en el nivel de menor rendimiento o desempeño de las Saber (insuficiente). El indicador de desempeño da cuenta del puntaje promedio obtenido en los grados y áreas consideradas en cada nivel escolar, es decir, se tiene en cuenta los resultados de las Saber en los grados 3°, 5°, 9° y 11° de la ETC correspondiente.

Por su parte, el indicador de eficiencia busca balancear el puntaje obtenido en desempeño, por lo cual cuantifica el número de estudiantes que alcanzan los logros o compromisos durante el año escolar; en otras palabras, tiene en cuenta la tasa de aprobación en cada uno de los niveles del establecimiento educativo. La calificación se dará de acuerdo al número de estudiantes aptos para aprobar los grados del ciclo evaluado. Finalmente, el indicador de ambiente escolar examina el contexto en el cual se están desarrollando las clases recibidas por los estudiantes del plantel. De este modo, considera la existencia o inexistencia de un clima propicio para el aprendizaje al interior del aula, como también el seguimiento a los aprendizajes en procura de revisar la calidad y frecuencia de los procesos de retroalimentación que los maestros hacen al trabajo de los estudiantes. Teniendo en cuenta lo anterior, se presentan en el gráfico 3 los resultados de este índice (2017) para cada uno de los niveles escolares en las cuatro ETC del departamento, comparándolos con el resultado a nivel nacional y regional.

En el caso de la básica primaria, el ISCE para las ETC de Maicao, Riohacha y los municipios no certificado son menores al ISCE promedio que el indicador de obtenido por la región y el país; Mientras que Uribia se encuentra muy por debajo de sus pares en el departamento con un índice sintético igual a 3.7. Con respecto a la Básica Secundaria, el ISCE de Riohacha, igual a 5.3, se ubica por encima del promedio de la región Caribe, aunque por debajo del índice promedio nacional. Los municipios no certificados y Maicao presentan un puntaje idéntico, mientras que Uribia vuelve a estar en el último lugar con un ISCE de 3.9.  A nivel de media, Riohacha goza de una posición aventajada en el departamento, contando con un ISCE de 5.8, superior al de la región Caribe y tan solo 10 puntos básicos por debajo del promedio nacional. Le siguen Maicao (5.4), los municipios no certificados (4.8), y Uribia (3.9). Es preocupante la situación de la ETC de Uribia, pues en todos los niveles educativos considerados puntúa por debajo del resto de ETC del departamento, e incluso del país y la región.

REFLEXIONES FINALES

Los resultados obtenidos por los estudiantes guajiros en las diferentes aplicaciones de las pruebas saber, en especial en las áreas de lenguaje se encuentran  por debajo del promedio nacional y regional. Por su parte, los resultados a nivel nacional, también evidencian bajo rendimiento, por lo cual se requieren mayores esfuerzos del gobierno nacional, departamental y municipal para brindar asistencia técnica y acompañamiento a los procesos de mejoramiento de las instituciones educativas. Desarrollar una política de aseguramiento de la calidad de la educación preescolar, básica y media que promueva el cumplimiento de los derechos básicos de aprendizaje y el fortalecimiento de la gestión escolar debe ser una prioridad para las autoridades de cada entidad territorial. Este tipo de acciones deben priorizar el mejoramiento de los procesos etnoeducativos, de tal manera que se logre rápidamente elevar la cobertura y calidad de la educación que recibe la población indígena.

En este punto debe resaltarse la importancia de la formación y pertinencia de la del profesorado y  directivos docentes (rectores) en la tarea de mejoramiento de la calidad educativa. La Guajira mantiene debilidades en  el componente institucional del sector, la participación de docentes con posgrado en el total de la planta docente alcanza un 14%, 15 puntos porcentuales por debajo del consolidado nacional. Lo anterior configura un entorno caracterizado por bajas posibilidades de fortalecimiento de la práctica pedagógica del profesorado a través el desarrollo continuo del conocimiento disciplinar y didáctico y el fortalecimiento de la investigación pedagógica.

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