Monche, un milagro de vida

Monche, un milagro de vida

Por: Betty Martínez Fajardo

Monche”, como cariñosamente se le conoce,  sigue con vida. Las cicatrices que le dejó su secuestro hace seis años junto a su compañera Mariluz Acosta, asesinada fríamente en su presencia se han ido superando de la mano del Todopoderoso, y del apoyo permanente de su familia que hoy disfrutan de un ser diferente.

El, un hombre de figura delgada y de mirada serena, es un milagro de Dios, porque a pesar que recibió un disparo de sus captores en la parte baja del occipital con orificio de salida  en la mandíbula inferior, y de haber caminado varios días, logró llegar hasta una comunidad wayuu en el corregimiento de Aremazahin, quienes le brindaron ayuda para trasladarlo a un centro asistencial en Riohacha, donde fue atendido de manera inmediata.

Cuenta con tranquilidad detalles de esa amarga experiencia, con la seguridad que todo tiene una razón, y de esa fe que le ha permitido la fortaleza a su espíritu porque tuvo la entereza de pedirle perdón al Todopoderoso por todo lo que le había pasado en su vida, el día que escucho a sus captores que los iban a matar después que sus familiares pagarán el rescate.

El apoyo de su familia, también le ayudo a cerrar en el tiempo las heridas físicas y espirituales de su secuestro, por eso, encontró en la escritura una forma de compartir esas vivencias de vida, que plasmo en el libro “La Gloria sea para Dios”, en donde de una manera distinta llevado de la mano de ese ser supremo cuenta su historia.

Ángel Ramón Rodríguez, o “Monche”, como todos le dicen, predica en su hogar la palabra, allí llegan muchos amigos en busca de un consejo, cuando la tristeza o las culpas no les permiten esa paz espiritual que se requiere para seguir caminando en medio de las dificultades.

Recuerda, alrededor de la mesa de comedor donde ha compartido los alimentos con su familia, que el día que pidió perdón su fe se revitalizó, y comenzó para él una nueva vidaporque se hizo posible lo imposible seguir existiendo a pesar del disparo que recibió.

Es un convencido, que Mariluz hoy goza de una mejor vida, y que al igual que él también se arrodilló y pidió perdón, por eso para ella todo es luz, gozo y paz.

El perdón para Monche llegó, así lo revela en medio del dialogo, porque siente que vive de manera diferente lo que lo motiva a cumplir el pacto que suscribió con el Todopoderoso de predicar su palabra para extender su obra no como fanático, sino dando a entender la verdad representada en el Señor Jesucristo.

En todo este tiempo que ha pasado desde que recobró su libertad, “Monche”, se ha apartado de esa vida frívola, siente que ha crecido y madurado espiritualmente, y que ha logrado conocer más del señor, amén de las revelaciones que ha vivenciado esperando en los propósitos de ese ser supremo.

Es claro cuando dice, que hay que buscar esa madurez espiritual que a veces se escapa de las manos, para aprender a conocer a ese Dios verdadero, el que da la existencia y la manera de enfrentar la realidad.

El estudio de la biblia acompañado del espíritu santo le ha permitido entender su palabra, lo que le brinda la serenidad que se requiere para enfrentar las vivencias del diario vivir.

Reconoce en todo el sentido de la palabra, el apoyo  que recibe de su esposa Leonor Arzuaga, con quien construyó un nuevo hogar al lado de sus hijos Ángel José, Deyner, José Guillermo y Angie, disfrutando cada minuto, y descubriendo un nuevo mundo a partir de la compañía permanente de ese ser que le ha permitido perdonar y ser perdonado, por eso hoy es un hombre que se siente afortunado del milagro de su nueva vida.

El libro “La Gloria sea para Dios”, es un reconocimiento de la bondad y el amor del Todopoderoso, de ese ser maravilloso que obra en cada persona para glorificar y reconocer ese poderío espiritual, y que estará compartiendo su autor a las seis de la tarde de hoy, en el Centro de Convenciones Anas Mai, en Riohacha.

De este amargo episodio, fue condenado por el Juzgado Penal Especializado de Riohacha, por los delitos de secuestro extorsivo en concurso homogéneo y sucesivo, homicidio agravado, tentativa de homicidio, tortura, tráfico y porte de armas, a  50 años de prisión Dustin Pinto, por el secuestro de Ángel Rodríguez y el asesinato de Mary Luz Acosta Solano.

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