Estado Colombiano pedirá perdón por masacre indígenas Wiwa de la vereda El Limón

 

Hechos ocurridos en el 2002 por paramilitares

El Estado Colombiano pedirá perdón por la masacre y el desplazamiento de los indígenas Wiwa de la  vereda El Limón.

Foto: Diario El Pilón.

Este jueves 19 de julio a las 10:00 a.m., en el parque central del corregimiento de Caracolí Sabanas de Manuela, zona rural  de San Juan del Cesar, tendrá lugar el acto de reconocimiento de responsabilidad administrativa y petición de disculpas por la muerte de los señores Jáminzon Javier Radillo Redondo y Édgar Rafael Radillo Redondo, así como por el desplazamiento forzado de los señores Octavio Mendoza Mendoza y María de los Santos Choless Peralta, ordenado en la sentencia del 14 de diciembre de 2015 proferida por el Tribunal Administrativo de La Guajira, Sala Primera de Decisión, dentro del medio de control de reparación directa.

Así mismo, por la muerte de los señores Rosa María Loperena, Luis Antonio Mendoza Montaño y Jaime Elías Mendoza Loperena, conforme a lo ordenado en sentencia del 29 de marzo de 2016 también proferida por el Tribunal Administrativo de La Guajira, Sala Primera de Decisión, dentro del medio de control de reparación directa.

Los lamentables hechos arriba mencionados fueron ocasionados por grupos al margen de la ley el día 30 de agosto de 2002 en la finca El Comején, vereda El Limón, en estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta.

El acto será presidido por el Ministro de Justicia y del Derecho, Enrique Gil Botero, quien llevará la vocería en nombre del Estado. También estarán presentes el Viceministro para las Políticas y Asuntos Internacionales de la cartera de Defensa, Aníbal Fernández de Soto, y el Brigadier General Pablo Alfonso Bonilla Vásquez, comandante de la Primera División del Ejército Nacional.

La historia

De acuerdo a la investigación de la Fiscalía General de la Nación, que recogió testimonios de la comunidad indígena, Jaime Elías Mendoza Loperena, fue asesinado el 29 de agosto de 2002, esa fue la última vez que fue visto al salir de su finca, su hijo Luis Antonio Mendoza, salió a buscarlo y en el camino fue interceptado por un grupo de paramilitares del Bloque Norte de las AUC, al parecer su cadáver fue desaparecido, según documenta una fiscal especializada de Derechos Humanos.

En el relato, se dice que el hijo de Luís Antonio Mendoza, logró ocultarse cuando el grupo paramilitar retuvo a su padre.

La abuela de Luis Antonio, Rosa María Loperena, también fue asesinada, por hombres armados que llegaron hasta su casa, quienes además saquearon e incendiaron algunas viviendas, el puesto de salud, centros educativos, y las tiendas comunitarias, ubicadas en la vereda El Limón zona rural del municipio de Riohacha.

El grupo paramilitar, el 1 de septiembre de ese mismo año, también asesinó a dos menores de edad, Edgar y  Jamilson Radillo Redondo, sus familiares y vecinos encontraron tres días después sus cadáveres decapitados.

De acuerdo a las investigaciones, también se registra el asesinato de los hermanos José Ángel  y Adalberto Sarmiento, cuyos cuerpos nunca aparecieron.

Una vez los Paramilitares abandonaron el territorio, la Vereda El Limón se convirtió en un pueblo fantasma, porque los pobladores huyeron para proteger sus vidas.

De acuerdo a información, del Observatorio de Derechos Humanos de la Vicepresidencia de la República, alrededor de 150 personas fueron obligadas a desplazarse. Además la confrontación entre guerrillas y paramilitares, afectó seriamente a la población indígena wiwa, porque fueron blanco de señalamiento de los grupos al margen de la ley, al ser tildados de colaborar o pertenecer a los bandos contrarios.

En el desarrollo de la investigación, de acuerdo a las versiones de algunos ex paras, como Jaiber Rodríguez, alias Tribilín, relató por ejemplo que lo más probable era que a Jaime Mendoza, lo hubieran descuartizado.

Un informe del Cuerpo Técnico de Investigación, explica que la masacre pudo haber ocurrido como retaliación a los enfrentamientos que se habían producido entre paras e integrantes del Frente 59 de las Farc, días antes.

Fallo histórico

En fallo de segunda instancia, el Tribunal Administrativo de La Guajira, declaró la responsabilidad de la Nación- Ministerio de Defensa por el desplazamiento forzado de que fue víctima la comunidad asentada en la Vereda El Limón.

En el fallo, se indica que el Estado Colombiano desconoció sus obligaciones de protección al pueblo Wiwa, faltando a los deberes que se desprenden de su condición de garante y permitiendo la violación de los derechos fundamentales a una población objeto de protección reforzada.

Además, indica que la responsabilidad del Estado, tiene que ver con dos comportamientos primordiales, como la falta de cuidado y previsión de la administración que facilitó la actuación del grupo paramilitar, Autodefensas Unidas de Colombia, y la inactividad del Ejército Nacional en relación con los actos previsibles de terrorismo que se presentarían en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, y en especial, en la vereda El Limón.

En el marco de ese contexto, el Tribunal Contencioso Administrativo, condenó al estado por la muerte de los hermanos Edgar y Jaimilzon Radillo Redondo, la tortura y el homicidio de Jaime Elías Mendoza, el asesinato por medio de incineración de Rosa María Loperena, y el homicidio de los hermanos José Ángel y Adalberto Sarmiento.

Para el colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo”, quienes representaron a la víctimas de la masacre de la vereda El Limón, el fallo del Tribunal Contencioso Administrativo de La Guajira, es un avance importante en el reconocimiento de los derechos de las víctimas, y la falta de actuación diligente del Estado frente a las atrocidades cometidas por los grupos paramilitares.

Años después de la masacre, los indígenas Wiwas, regresaron a su territorio, no dejan de pensar en los familiares vilmente asesinados por los paramilitares en una guerra que no le pertenecían, y hoy acudirán al llamado de perdón del Estado Colombiano.

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