En Cotoprix levantaron proyecto de vivienda en predios de un campesino desplazado por la violencia.

Distrito de Riohacha avaló certificación de sana posesión

En Cotoprix levantaron  proyecto de vivienda en predios de un campesino desplazado por la violencia.

Por: Betty Martínez Fajardo

Primero fueron los paramilitares  que lo desalojaron de su tierra, ahora es el Distrito de Riohacha quien certificó sana posesión de lotes en el año 2012,  para que se levantará un proyecto de  vivienda de interés social para beneficiar a 81 hogares, en parte de una hectárea de tierra, propiedad del señor Luís Gregorio Iguarán Peñaranda, en el corregimiento de Cotoprix.

A sus 65 años de edad, sigue luchando para que no le arrebaten las tierras que heredó de su mamá Argenida del Carmen Peñaranda, mujer luchadora, y reconocida en toda esa zona de Cotoprix, quien falleció hace diez años.

Cuenta don Luís Gregorio, que esas tierras su mamá se las compró al señor Darío Pinto, hace más de 47 años, legalizando después una hectárea cinco mil ochocientos setenta metros.

“Esto era un potrero, este pedazo del cementerio pegado con Mauricio Amaya, allí empezó el municipio a hacer casas subsidiadas, y yo tratando de parar la obra, llevo cuatro años y no he logrado nada”. Explicó.

En una bolsa plástica que cuida como si fuera un tesoro conserva toda la documentación que da fe de la propiedad de las tierras como la escritura pública 423 del siete de marzo de 1.994, firmada por el notario de ese entonces Rafael Esmelin Mejía Jiménez, a quien le entrega en guarda y custodia tres hojas de papel útiles debidamente escritas  que contienen la resolución 1355 del  30 de noviembre de 1.993, y el plano 000178 emanado de la alcaldía mayor de Riohacha por medio de la cual se adjudicó a la señora Argenida Peñaranda, el terreno baldío llamado La Esperanza ubicado en Cotoprix con una extensión calculada  en una hectárea 5.870 metros.

A renglón seguido, en el citado documento se indica que el inmueble fue registrado en la oficina de Instrumentos Públicos, el 4 de febrero de 1.994, bajo el folio de matrícula inmobiliaria 2010024021.

Otro de los documentos, que guarda el señor Luís Gregorio Iguarán, es la resolución 1355 de 1.993 donde se adjudica definitivamente el terreno baldío “La Esperanza”, firmado por la alcaldesa de ese entonces Carmen Garzon Freyle

En la citada resolución, se indica que la adjudicación queda amparada por la presunción de derecho establecida en el artículo sexto de la ley 97 de 1946, por cuanto se demostró que el adjudicatario viene explotando el predio desde hace 22 años.

Su menuda figura, y el amor por su mamá estimulan a este humilde campesino para evitar como él mismo lo expresa que le roben de manera descarada sus tierras.

“Esto es prácticamente un robo con claridad, tengo testigos de hasta 97 años que dan constancia que aparte de las escrituras que están a nombre de mi mamá y ahora pasaron a nombre mío, de Taca así le decían a mi mamá”, dijo.

Hace pocos días, Don Luís Gregorio pagó los impuestos al Distrito, lo que para él es otra  muestra de ser el dueño del terreno que sigue reclamando.

Los paramilitares

“Me toco irme porque a mí  casi me matan los paramilitares, me tirotiaron  como si fuera un delincuente,  ahí aprovecharon ellos para quedarse con esto, creían,   porque me tocó abandonar el pueblo, después que había sido por equivocación”, así recuerda Don Luís Gregorio, ese hecho de horror del 23 de junio de 2002, que lo marcó para toda la vida.

Esos recuerdos van y vienen, no olvida como el Comandante del grupo, ordenó el asesinato de varias personas entre ellas un sobrino, y a un joven que le decían “Bucho” del municipio de Hatonuevo “a él le pangaron la cabeza con una piedra y eso explotó más duro que los tiros”.

Fueron momentos de angustia, de impotencia porque su vida y la de su familia dependieron de más de treinta personas vestidos de militar que sembraron terror en una noche.

“Me dijeron que le sacara la gasolina al carro para tanquear el de ellos, buscaron otra dos pimpinas, y después cuando se iba terminando la otra yo dije que si me  iban a matar, el Comandante ordenó que me quedará con media pimpina, me dieron la oportunidad y me fui con mi esposa y mis hijos pequeños, llegue a Riohacha después de la media noche”, relató.

El Distrito

Kendry Magdaniel, Secretario de Planeación del Distrito de Riohacha, explicó que se  expidió certificación de sana posesión a las familias beneficiarias del proyecto, luego de una inspección al predio.

Agregó, que por escrito han contestado los requerimientos del señor Luís Gregorio Iguarán Peñaranda, donde le han reiterado que los terrenos donde se levantó el proyecto de vivienda no es de su propiedad.

“Nosotros tenemos claridad del tema, y realmente hemos atendido la situación”, dijo.

Para Don Luís  Gregorio, el Distrito no tiene la razón, y seguirá luchando por recuperar las tierras que heredó de su mamá junto a otros hermanos, por eso buscará la manera para que el Fiscal General de la Nación, conozca su denuncia.

El tema ya fue de conocimiento de la Procuraduría Regional de La Guajira, quien ordenó el inició de una acción disciplinaria contra el Distrito, por la omisión en rendir debidamente las explicaciones sobre la utilización de una parte del predio de propiedad de la mamá de Luis Gregorio Iguarán Peñaranda, para beneficio de la institución educativa San Juan Bautista, y la construcción de viviendas subsidiadas.

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.